martes, 12 de abril de 2011

VIDEO DE UTILIDAD PÚBLICA



Siempre lo he tenido en cuenta, pero no está de más informar a la gente al respecto.

Para las grandes cadenas de supermercados en el país: "La caridad parte por casa".

sábado, 9 de abril de 2011

Marcha en las calles de Madrid: 40% de los jóvenes no tiene trabajo!

Los jóvenes somos el futuro de nuestros respectivos países, pero ¿Qué pasa cuando la población de un país está envejecida, la edad de jubilación (por efectos previsionales y mejora en el nivel de vida de la población adulta) aumenta en cantidad de años, hay nula movilidad en los puestos de trabajo y para remate la economía está en crisis?.

Todo lo anterior es por lo que está pasando actualmente la sociedad española, la cual vivencia niveles alarmantes de subocupación en la población jóven; ya sea quienes buscan trabajo por primera vez o quienes lo han perdido últimamente. Hablamos de gente que en general posee uno o dos títulos universitarios, que manejan más que un idioma y que están en toda su plenitud para aportar a la economía y desarrollo del país. El gran pero: la economía española vive un receso histórico, el mercado laboral por tanto va a la baja, ya que no se generan proyectos que diversifiquen el sector y lo que es tal vez peor: pocos expertos vislumbran que surja una solución en el corto plazo, mucho menos con las austeras medidas que ha tomado el actual Gobierno, consistentes en subir los impuestos y recortar salarios en la Administración Pública.

Lo que ocurre hoy en España, no está tan lejos de replicarse en nuestro país y para ser honesto, aunque tal vez un tanto pesimista: estoy seguro que en menos de lo que cante un gallo, esto pasará en Chile. Hoy a menos que estudies una carrera (técnica o universitaria) bastante acotada y específica en lo tocante al campo laboral, o desde luego cuentes de antemano con algún buen "pituto", serán muy pocas tus posibilidades de ejercer funciones en instituciones u empresas relacionadas directamente con lo que estudiaste y frente a lo cual decidiste encaminar tu vida. Y lo que es más triste aún: probablemente ejerzas en trabajos que no requieran más conocimientos que los aprendidos en la educación básica y media.

Esta es una problemática crucial que el Estado debiera afrontar YA con acciones proactivas. Es un hecho que hoy en Chile "sobran profesionales" y que a menos que estos no encuentren caminos de emprendimiento alternativos o emigren a algún otro país con mercados que realmente requieran sus competencias (para esto es clave el manejo de idiomas), tendrán que conformarse con las limitadas posibilidades de un entorno que prescinde fácilmente de quien carece de los conocimientos técnicos, del expertice y los años de circo. Bajo esta gris realidad, recobra más sentido que nunca la atemporal crítica que Ralph W. Emerson hace de la profesión, comprendiéndola - ya en pleno siglo XIX - como una pérdida de tiempo que amolda al hombre a la gran maquinaria social (el ser uno más), opacando todo su espíritu emprendedor y la posibilidad de marchar solos, probando mil posibilidades, cayendo, aprendiendo y curtiéndose en el camino.

No sabría decir si el Estado ha hecho más mal que bien a la economía y a la futura fuerza de trabajo con sus subvenciones y créditos universitarios a destajo, repartidos entre muchas familias de escasos recursos, pero en cuyos núcleos sólo una mínima parte de los beneficiarios poseen reales méritos académicos como para ser becados. "Universidad para todos" se ha transfigurado con los años en "buenos trabajos para nadie", ya sea por efecto de una falsa e injusta competencia, o por una sobrecarga de cartones o títulos.

Hoy la necesidad está (creo) en volver a lo esencial y en culturizar desde la base una sociedad para el emprendimiento, anulando aquel peligroso paradigma de que "a la persona la hace un título". A las instituciones que venden el servicio de la educación superior (y en particualr las privadas) como una necesidad de primer orden que debe ser cubierta a cualquier coste, no se les está exigiendo respaldo alguno por lo que venden, garantías de que nos están facilitando el futuro. El Estado ha declinado en sondear esta materia, y lo que es peor, ha hecho posíble que afloren sin grandes barreras ni exigencias, más instituciones de este tipo o que las ya asentadas crezcan y se expandan sin tope visible, profundizando la mediocridad de su oferta, conforme se expande el mercado de la educación. Siento más cierta que nunca aquella ley de vida que dice: "todo lo masivo, no es de calidad".

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lunes, 4 de abril de 2011

ORGULLO

Orgulloso me siento de la madre y del padre ejemplares que Dios y el destino me dieron la dicha de tener a mi lado.

Orgulloso me siento del ejemplo de vida de mis trabajadores abuelos que sólo cargando el maletín de las nostalgias y un gran espíritu de superación, lograron prosperar en un país y cultura prestadas.

Orgulloso me siento de la sangre que corre por mis venas, de mi antepasados árabes e italianos, de ser chileno, de ser uno más y a la vez distinto.

Orgulloso me siento de mi patria, de su gente, de las grandezas y pequeñeces de nuestra idiosincracia y hasta orgulloso me siento de que la clase política que nos gobierna, sea menos corrupta que en otras partes.

Orgulloso me siento de los caminos que he tomado en la vida, y agradecido de la gente que ha caminado y camina hoy junto conmigo, de los amigos que he hecho y hasta de los que he ido perdiendo, a todos ellos doy gracias!!

Orgulloso me siento de haber tomado los caminos más peliagudos, los menos simples y prácticos, de haber estudiado una carrera que hasta el momento no me ha aportado abultadas ganancias económicas, más sí satisfacciones que estoy seguro se convertirán más temprano que tarde en inimaginables riquezas.

Orgulloso me siento por todos los días vividos y el camino recorrido hasta aquí, por haber privilegiado muchas veces la soledad, y conquistado gracias a ella mi paz mental y espiritual.

Orgulloso me siento de amar a Dios en un mundo escéptico, materialista y errático, donde aquellos que sólo se aventuran a decir "creo" y se limitan a buscar la trascendencia del espíritu en las viciadas instituciones religiosas y en la ley de los hombres, son los cobardes que más aborrezco.

Orgulloso me siento de escribir esto y de no guardármelo como un pasajero impulso. De que decenas, cientos y por qué no: miles! de personas lean algún día estas jubilosas líneas, emitiendo las más dispares apreciaciones sobre mi persona, sin conocerme siquiera. A Dios gracias, no vivo de ninguno y ciertamente están en libertad de opinar lo que quieran, otra cosa muy distinta es que llegue a importarme.

Finalmente, a TI te digo: "Siéntete orgulloso de ser quien eres", de los incondicionales que tienes a tu lado (padres, hermanos, esposa, hijos, familia en general) y de los muchos o pocos recursos que tienes hoy a mano para echar andar el motor del emprendimiento personal. En la vida, amigo (a) "no hay tiempo para lamentos ni arrepentimientos", es mejor vivir poco, pero intensa y transparentemente que tener una existencia longeva, duditativa y oscura.

Orgulloso me siento además de compartir aquí mis más hondas inquietudes y determinaciones con gente a la cual intuyo, pero que probablemente nunca conoceré en persona. Si la vida me ha enseñado algo, es que nada de lo que existe es para atesorarlo en el polvoriento baúl del ego enfermo, toda la dicha, toda la prosperidad, todas las ideas y todos los secretos del universo están al alcance de tu mano; el camino cursado por un genio, por un artista, por un gran empresario, por un chamán o por un simple demente, no es patrimonio de ninguna cofradía, fueron pavimentados para que tu mismo los retomes y hasta los superes. Todo lo que está, lo que fue y lo que será, existe por tí, por mí y por todo aquel que pisa este mundo.

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domingo, 3 de abril de 2011

Democracia en Medio Oriente: ¿Es Turquía el modelo a seguir?

Hoy temprano en la mañana, me topé con un interesante debate en Televisión Española, relativo a las potenciales realidades que depara la institucionalidad en los países árabes, que en días precedentes reivindicaron un agudo quiebre con las clases dirigentes.

Los panelistas: una analista española y un profesor árabe, experto en la materia, concluyeron que no habrá vuelta atrás en el proceso democratizador, luego de las muy bulladas revueltas y sublevación popular, acecidas en las principales ciudades de Egipto y Libia. Y es que siguiendo su análisis, el régimen de Muamar Gadafi tendría los días contados, sin embargo su porfía y grandilocuencia en el cargo (apoyada por muchos libios), podría ser detonante de una próxima gran guerra, primero civil - como ya está ocurriendo - y luego internacional, a lo que la actual presencia de fuerzas norteamericanas y europeas contribuye sobremanera.

La caída de viejos régimenes tanto en Libia como en Egipto, sería a todas luces inminente, sin embargo la principal preocupación internacional al analizar el proceso, es que este en lugar de prosperar hacia nuestro concepto occidental de democracia, involucione a un status en el cual el fundamentalismo islámico comience a llenar todas las fisuras, reemplazando el actual orden cívico y político y enclaustrando aún más a aquellas sociedades que han comenzado a abrir sus ojos al mundo moderno.

En medio de esta incertidumbre, el nombre de un viejo actor (ya retirado de la región) ha vuelto a surgir como salvaguarda o esperanza del proceso democratizador, este actor es Turquía, décadas atrás llamado el "Gigante enfermo de Europa", cuna del último gran imperio que dominó en sus siglos más prósperos buena parte de Europa, las tierras del Levante (Siria, Líbano, Palestina), Irak, Irán, los países de la península árabiga y buena parte de los norafricanos, incluyendo Egipto y Libia. Irónico, que un país que genera tantos anticuerpos en las naciones de Medio Oriente, que coartó por siglos las libertades de sus gentes y no permitió la natural evolución desde una forma de organización tribal a otra democrático-liberal tanto en Europa Oriental (donde fracasan las democracias) como en el Cáucaso y el mundo árabe, sea hoy el modelo a seguir de países que vivencian una crisis institucional y falta de credibilidad y soporte de sus gobernantes.

¿Ataturk o Khomeini?, en mi opinión el futuro no sólo de Egipto y Libia, sino de todo el Medio Oriente se condensa en esta simple pregunta: ¿Qué se terminará imponiendo finalmente?: ¿La dureza de un régimen civil, basado en el viejo precepto "la letra con sangre entra" o la reivindicación de los valores eclesiásticos y del caudillismo religioso?

La democracia turca comenzó como un proceso de reinfrestructura revolucionaria, tras la derrota del Imperio Otomano en la Primera Guerra Mundial y su consecuente pérdida de territorios. Fue un proceso dirigido por los militares ilustrados (y en general masones), entre los que Kemal Ataturk destacó como caudillo, formulando leyes occidentalizantes, destinadas a fomentar la educación secular, la industrialización del país y el auge del sector servicios. Décadas después de inciado el proceso con relativo éxito: Turquía es el único país que podríamos considerar una nación islámica y a la vez democrática, que a pesar de los recientes reflotes de fundamentalismo religioso contra el orden secular, sigue prosperando como tal, se afiata en el tiempo y crece económicamente y hasta tiene posibilidades de engrosar en un futuro no muy lejano la lista de países que constituyen la Unión Europea.

Desde luego, Turquía encarna un ejemplo mucho más positivo que el de Irán, piedra en el zapato y amenaza latente para la estabilidad regional. Sin embargo hay una serie de razones por las cuales yo personalmente no la consideraría un ejemplo tan directo, comenzando por el hecho no menor de que al igual que Irán, Turquía no es un país árabe, y que a diferencia de Irán, en los años de reivindicación nacionalista ejerció políticas hostiles contras las poblaciones árabes de Anatolia (segregación racista hasta hoy prexistente), no obstante menos hostil que la adoptada contra judíos sefardíes y la nación armenia, población sobre la cual cometió uno de los peores genocidios de la historia reciente. En segundo lugar Turquía, a diferencia de Irán, ya no tiene los ojos puestos en Medio Oriente, su enfoque descansa casi del todo en Europa, o al menos es así en lo que respecta a la clase política, de la cual una pequeña parte es además de orígen balcánico (familias macedónicas, búlgaras, griegas, ucranianas, etcétera), y la terecera razón es tal vez la más determinante: Turquía es un aliado estratégico y económico de los EEUU.

El análisis que presencié hoy en TVE estuvo sin duda interesante, pero como ya dejé explicitado, tengo para objetarle lo tocante a Turquía. Creo que en este sentido, la realidad es menos amable y se nos presenta en la siguiente encrucijada: 1) o los países que hoy viven la crisis política, inician una carrera lenta pero segura a la democracia, que desde luego duraría varias décadas y terminaría en un proceso - al menos en el mediano plazo - totalmente distinto al esperado por los muy optimistas analistas internacionales, ya que desde luego se requiere transformar no sólo instituciones, sino crear nuevos valores/hábitos y curtirlos, o 2) será Irán y no Turquía el modelo que termine por imponerse. Irán cuna número uno del fundamentalismo islámico, país que pretende convertirse en la principal potencia política y económica de la región y que exhibe la peligrosa osadía de desafiar al Sistema Internacional y a las potencias occidentales con el desarrollo de armamento nuclear, con comenzar "una guerra total" contra Israel y con levantar en armas a muchos países que tiene como satelites: Siria, los rebeldes chiítas del sur del Líbano e Irak, inclúidos simpatizantes kurdos del este de Turquía.


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jueves, 31 de marzo de 2011

"El rol óptimo del gobierno en una sociedad que busca el crecimiento económico, no es el de productor ni actor en la economía. Si la economía la vemos como un juego de fútbol entre productores y consumidores, el rol del Estado es el del árbitro (el regulador). En un juego de fútbol que se aprecia como tal, el árbitro, solo declara las faltas, no patea goles"

"La historia nos enseña que la libertad y la riqueza no se logran por la generosidad de los poderosos sino por el esfuerzo sostenido y certero de cada país. El detallar la causa del fracaso propio en fuerzas externas es una reacción patológica más que una racionalidad económica. La pobreza produce sentimientos de inferioridad que causan rencor e inseguridad y disparan conductas innatas en busca del agraviador, del ente causante del mal".

"En cualquier interacción comercial, mientras más rico es el cliente, más rico el comerciante. No es posible en forma sostenida crear riquezas basado en la pobreza de otras naciones. Por ello, cualquier complot ultra-racional para enriquecer a un grupo de individuos o naciones, sólo podrá tener éxito si fomenta la riqueza de los supuestamente explotados".

"La INCAPACIDAD DE LOS POLÍTICOS encargados en diseñar y ejecutar planes y medidas económicas ciertamente es la causa principal de los exagerados índices de pobreza de las naciones en desarrollo. La búsqueda de responsables fuera del ámbito nacional sólo busca esconder este hecho. La irracionalidad económica de muchos políticos y de una parte importante de la población de los países en desarrollo, evidencia la falta de educación sobre asuntos económicos y por tanto la carencia de nociones básicas en economía. El ignorar conceptos básicos como la relación inseparable entre la riqueza, el trabajo y el ahorro; o el aceptar promesas populistas irracionales, como por ejemplo expandir el gasto publico reduciendo los impuestos, sólo llevará a retrasar el crecimiento industrial. La falta de educación económica, tanto en la población como en las elites responsables del manejo de la economía de un país, constituye una causa más de la pobreza".

"Cuando las cosas van mal, es muy confortable asignarle la culpa a hombres malos o a fuerzas malignas fuera de nuestro control. Hacer esto implica que el mundo es un lugar bueno y apacible y que si no fuera por algunos sujetos repugnantes y egoístas, todos seríamos felices. El populismo, el facilismo, la ignorancia, el subdesarrollo y el rencor son elementos que favorecen una visión económica en la que los pobres son víctima de la avaricia desmedida de los ricos. Esta actitud, aunque pudiera tener elementos de verdad, no es constructiva. La libertad y el bienestar pleno es una conquista de cada quien y no un regalo de los poderosos. Es sólo con nuestra acción que lograremos enrumbarnos en una ruta de progreso.

Remitámonos a las sabias palabras de los orientales:

“El hombre superior busca en si mismo todo lo que quiere; el hombre inferior lo busca en los demás” Confucio (551-479 AD)


KLAUS JAFFE
"La Riqueza de las Naciones: Una Visión Interdisciplinaria"

martes, 22 de marzo de 2011

No razones la vida, simplemente disfrútala!

El símbolo del pez: la primera señal del cristianismo en tiempos de la persecusión romana y que a diferencia de la macrabra cruz (que representa sacrificio, resignación y sufrimiento) enfatiza el "milagro de la multiplicación" de los panes y de los peces en el que Cristo nos quizo demostrar que la pobreza y las limitaciones materiales pueden solventarse en la abundancia de la FE y la entrega a los demás: esto constituye dejar a un lado el pensamiento pequeño e individualista y compartir la bienaventuranza con quienes te rodean.
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¿Qué cuantía puede tener la vida de una persona cuyo único fin en mente es satisfacerse así mismo?: El equivalente del suicidio, un sin sentido absoluto. No estoy proponiendo aquí el ser altruista o filántropo; quienes viven más para los demás que para sí mismos o se ofrecen como mártires de las causas perdidas: de todos ellos yo desconfío y los considero manga de charlatanes o en su defecto simplemente idiotas. Sin embargo no es menos cierto que estamos aquí para empujar el mismo carro.
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Cargamos el "alma del mundo" (no comulgo con Coelho, pero estoy empleando un término suyo), somos una pequeña luz en la gran luminaria del Universo, algo así como las pequeñas ampolletitas en el juego de luces del árbol de Navidad. Si una de estas ampolletitas llega a quemarse, pondría en jaque la perfección del sistema, pero difícilmente dejen de iluminar todas al mismo tiempo, porque en conjunto aquel juego fue hecho para un fin superior al de la existencia de cada luz por separado y nosotros como ellas estamos aquí para iluminar al mundo, confortarnos a nosotros mismos, siendo aportativos a los demás y a un fin superior que aún desconocemos, pero que descubriremos en el camino de la vida. "Ama mucho y serás mucho, ama poco y serás nada" escuché decir una vez a uno de los pocos sacerdotes de vocación que conozco.
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El sentido de la vida no es más que este: vivir! para iluminar al TODO y poder brillar con mucha intensidad en el trozo de éter que nos destinó Dios, dejar bien impreso el testimonio de nuestra existencia, TRASCENDER! y para trascender es necesario emplear todos los elementos a nuestra disposición, embebernos de nuestra generación y del legado de todas las que trascendieron hasta este punto. La historia ha sido forjada por los más diversos tipos de personalidades que trazaron su nombre en ella: santos, dictadores, asesinos, profetas, artistas, etcétera, sin embargo todos ellos tienen algo en común: vivieron para sí mismos, y con tanta intensidad que pudieron externalizar su influjo en el mundo entero, dejando una huella que duraría años, décadas e inclúso siglos y que hasta logró condicionar nuestro contexto.
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Así mismo, nosotros también podríamos engrosar la lista de quienes trascienden, y están en nosotros los medios y el modo. Mentalizarnos en cómo quisieramos que nos recordaran nuestros hijos, nuestros nietos y quienes sólo por tradición oral y cultural podrían saber que exisitimos. A muchos les dará lo mismo ser recordados como seres despreciables con tal de haber figurado (gente como Adolph Hitler, Stalin, Charles Manson o Mark David Chapman) o de lo contrario por haber traído un mensaje de alegría y esperanza a este mundo, tal como hacen los músicos o los artistas... dejo fuera del ejemplo al hombre de religión, porque la religión (a diferencia de la espiritualidad) deviene en más cosas malas que buenas para el mundo, leyes humanas disfrazadas de divinas, castigo, inmolación, represión, abstinencia de actos y sentimientos y mucha hipocrecía: HOY, AYER Y SIEMPRE!
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Somos dueños de nuestro destino y podemos tomar el camino que estimemos pertinente. Uno de los que yo he decidido para mi persona, por ejempo, es el de convertirme en escritor o en el peor de los casos tratadista (pues teorizar y citar es para perdedores del lenguaje y la comunicación). Tal vez muy poca gente tendría la osadía de leerme, aunque mi fin es justamente ese.- No tendría interés alguno de consolidarme dentro del mainstream, pues según yo la palabra "popular" - y sobretodo en literatura - simboliza mediocridad, ya que quienes respaldan tal criterio de popularidad, no tienen ideas y convicciones propias, es la masa que necesita de un referente, de un mentor o de un caudillo, semejante a los consumidores de las grandes carteleras cinematográficas (y para quienes el cine arte o cine independiente, al no lograr portadas no existe), o quienes dicen seguir el último grito de la moda, dictada desde luego por las multitiendas o que escuchan música muy oreja y de poco nivel, pero que según ellos es buena por el hecho de sonar en radios y en la televisión abierta.
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Como alguien que lee y lee mucho, desprecio a los Coelho, a los Dan Brown y a las Isabel Allende y en lo personal, ningún libro de los que figura en las primeras listas de venta me ha impresionando nunca en lo más mínimo, ninguno me dejó algún mensaje de peso, nada para reflexionar hoy ni mañana. Uno de mis fines como escritor, sería que al leerme, la gente vibrara con la misma intensidad que yo lo hago cuanto tengo en mis manos lecturas como el Valis de Philip K. Dick, Trópico de Capricornio de Henry Miller, Jesús. Hijo del Hombre de Khalil Gibrán, The Fountainhead y Atlas Shrugged de Ayn Rand, Problemas Materiales Soluciones Espirituales de Bhaktivedanta Swami o el Demian de Herman Hesse. Eso ya es ponerse una vara demasiado alta, aunque sino hacemos tal, estamos destinados a la mediocridad.
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Si a diferencia de mí, lo tuyo no es la literatura, sino tal vez algún deporte, la música, la tecnología, las ciencias, la psicología, la política, la moda, etcétera, este mensaje vale para tí de todas maneras: "No razones demasiado la vida (¿Para qué vivir formulando preguntas sin respueta?), primero que nada disfrútala", vivir no es razonar, vivir es HACER, hacer lo que nos compete y lo que hemos decidido libre y esporádicamente. Si hemos de razonar en algunos momentos, hágamoslo por diversión, por arte.
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La mística consiste en disfrutar la vida, no en analizarla demasiado, además los tipos que razonan y meditan más de la cuenta: sólo lo hacen por medir los pro y los contra de sus acciones. Son los modernos esclavos del "discurso pertinente" o "discurso social", de lo políticamente correcto, vale decir los débiles que viven condicionados por el qué dirán. Si hay algo metafísico que debieras no olvidar jamás es lo siguiente: una Mente Superior (y no el azar) fue quien dispuso que estuvieras aquí AHORA y que en esta existencia que te ha correspondido, no seas una piedra ni un insecto o algún animal inferior, en cuyo caso sería comprensible el "instinto de manada". En tu caso: eres un ser humano y tus propias verdades son las que te mueven.
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Tampoco es necesario alabar a Dios todo el tiempo, ni pensar en él como si fuera un rey que gobierna a millas de distancia sobre nuestras cabezas, en un Olimpo griego. Dios no está en ninguna parte que no podamos indicar más que en nosotros mismos y su plenitud no es otra sino el AMOR (la sustancia que construye vida). Para qué querer decifrar la existencia de aquello que no ves por medio de la ciencia o la fe, simplemente sé agradecido del misterio de la vida y para agradecer tal milagro, ház lo que te venga en mente cuando quieras y como quieras, sin esgrimir explicaciones ni disculpas. Ten en cuenta además que "El vecino es un reflejo reencarnado de nosotros mismos" como sostuvo alguna vez Khalil Gibrán: procura por tanto que tus actos estén en armonía con el universo.- Hacer las cosas bien equivale a poner toda tu PASIÓN y energía en ellas, no anulando, pero sí externalizando el YO, colocándolo en la posición del otro, como un observador crítico de tí mismo.
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domingo, 20 de marzo de 2011

¿Existe una ciencia para hacerse rico?

Hace unos cuantos días llegó a mi poder la interesante obra del norteamericano Wallace Wattles, "La Ciencia de Hacerse Rico" (1910), la cual, a diferencia de lo que muchos podrían pensar no es un libro de tips: en ella no se condensan datos de creación de riqueza forjados en el ahorro, la inversión, el buen desempeño en el negocio bursátil ni nada por el estílo. Expone en cambio que el hacerse rico es una disposición personal, un reto mental, que significa pensar y actuar de "UN CIERTO MODO", alineados con la naturaleza del universo (que es expansiva), y en tanto el hacerse rico corresponde a una especie de deber y este deber, este actuar de "UN CIERTO MODO" va ligado a una esencia creativa, no así competitita: el mentalizarnos en nuestros objetivos y trabajar en pro de ellos, sin sacrificar a nadie más que a nosotros mismos con tal de alcanzarlos.
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"Cuando realmente anhelas una cosa, todo el universo conspira para que la obtengas" sostenía Coelho en su bestseller "El Alquimista" (1988), y el optimismo liberal de autores como Wattles no es más que la prima expresión de esta forma de pensamiento, una comprensión de la vida y del Universo como fuentes inagotables de recursos. En Wattles, un emprendedor de los Estados Unidos del Siglo XIX, se comprende y entrevé la gran influencia de autores como el economista Adam Smith y del metafísico liberal, padre del trascendentalismo: Ralph Waldo Emerson. Según Wattles la gran "Mente creadora" del Universo (Dios) quiere vivir y hacer el milagro de la multiplicación a través de nosotros, que el hombre se convierta en brazo ejecutor de su eterna obra de creación: Ideas que sin duda conmueven por su tremendo optimismo y belleza, y que por otra parte he querido contrastar en el cuadro de abajo con las características de otro de los autores que más me inspiran, la rusa-americana: Ayn Rand.
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Como en otros muchos grandes autores de los siglos XIX y XX, en Wallace y Rand la ontología liberal se respira en toda plenitud a lo largo de su vida y obra. Es sin duda "la mano invisible" de Smith la teoría desde la cual implosionan sus reflexiones, en el caso de Wallace con un enfoque igual de optimista que su mentor y como una dura crítica existencial en el caso de Rand. En "La Ciencia de Hacerse Rico", además de mencionar y diferenciar los conceptos smithianos de "valor de uso" y "valor de cambio", Wattles nos exhorta a lo siguiente: "Si quiere ayudar a las personas, hágalo haciéndose rico y póngase usted mismo como ejemplo de superación", mensaje símil al de M. Gandhi: "Quien quiera cambiar al mundo, que se cambie primero así mismo". Desde luego en Wattles los sentimientos altruistas están presentes, debido a su formación cristiana, al hecho de militar en el socialismo y por haber conocido muy de cerca la pobreza.

Ayn Rand en cambio, posee una biografía muy distinta: nacida en la Rusia de los zares, en el seno de una familia de prósperos comerciantes judíos, vió como tras la revolución bolchevique sus padres lo perdieron todo, siendo obligados a emigrar a los EEUU. Este fue el punto de inflexión de sus ideas contra el altruismo (al cual consideraba la más parasitaria de todas las mentiras) y su visión crítica respecto de la "mano invisible" o "teoría del chorreo" de Smith, siendo la primera autora en considerar que dichas externalidades, sólo resultan negativas para el creador de riquezas o arquitecto de las grandes ideas, pues tal como expuso en su potente obra "The Fountainhead" (1943): "El interés del hombre creador es conquistar la naturaleza y el interés del parásito es conquistar a los hombres".

Para finalizar, me encantaría responder de manera afirmativa a la pregunta de este post y sostener como Wattles la infalibilidad de su (supuesta) ciencia para generar riqueza, aunque no me quede tan claro el alcance que puedan tener estas ideas en realidades como la nuestra, donde las desigualdades sociales son alarmantes y hasta la libertad de soñar parece haber quedado restringida a una estática minoría. De todas formas, soy tremendamente liberal y creo en el poder que carga cada uno de nosotros para hacer del mundo lo que que deseemos, más allá de toda traba o limitación. Wattles también exhorta a olvidarnos de que a los gobiernos prexistentes conviene "mantener a la masa en la pobreza" o de que los grandes sistemas industriales continúan dictando la norma del mercado. "Una MENTE QUE AVANZA y tiene FE en que podrá generar riqueza, no se mantendrá mucho tiempo en la pobreza", apunta con toda convicción el americano.