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lunes, 18 de julio de 2011

El estigma del impuesto progresivo

"Hay un sistema feudal que se está estableciendo a través del impuesto progresivo y que perjudica una dimensión muy importante de la sociedad abierta; esto es la movilidad social.

Si planteamos la sociedad como una pirámide: en un sistema abierto quien esté en el vértice y no sirva, debiera bajar con la velocidad necesaria y quien esté en la base y sirva, debiera subir con la velocidad necesaria.

En países donde hay fuertes impuestos progresivos y vemos que hay alguna movilidad social, es porque están evadiendo o se ganaron la lotería, pero dentro del sistema es imposíble progresar.

El impuesto progresivo en algunos países es un verdadero privilegio para los más ricos porque están eliminando a los que vienen de abajo. Se establece un verdadero sistema feudal donde el que nace rico muere rico y el que nace pobre muere pobre, independiente de sus eficiencias"

viernes, 15 de julio de 2011

Chile, una situación insostenible

Las más multitudinarias marchas de estudiantes en dos décadas de democracia y a lo largo de todo el país, indican que como ciudadanía hemos llegado al tope de nuestra tolerancia y que tal vez estemos presenciando los indicios de una de verdadera revolución social, en pie contra las antiguas disposiciones del orden político/estatal. Estas marchas no son a mi modo de ver un boicot contra el actual gobierno de derecha, sino más bien la explosión de un descontento acumulado por más tiempo del sostenible contra la clase política en general, la cual hasta el momento no ha podido encausar la equidad, aún siendo que la realidad macroeconómica de Chile es la de un país que ha crecido sostenidamente a lo largo de los últimos treinta años.

Sumen a las manifestaciones, el hecho de que los nuevos actores sociales, no son en absoluto puntuales focos de la ciudadanía (aunque muchos personeros intentan confundir a la opinión pública, mezclando a los manifestantes con el lumpen que ensucia cada marcha con sus barricadas y saqueos) son más bien la comunidad en su conjunto: estudiantes universitarios, colegiales, padres, familias, jóvenes profesionales, trabajadores públicos y privados, etcétera. Chilenos de todos los estratos y visiones políticas que regados por esta llamada "era de la información" ya no desconocen la realidad de su país, ni son los ciudadanos pasivos de los años '70 y '80, temerosos de ser considerados subversivos por un Estado militarizado, tampoco son los jóvenes de los '90 que se vieron fuertemente representados en "el no estoy ni ahí" del ídolo Marcelo "Chino" Ríos y de una generación que observó con recelo la política y todas las materias de interés país, cercadas por una manada de políticos, economistas y tecnócratas, que se sintieron llamados a construir mesiánica e inclusivamente un nuevo país tras el retorno a la democracia.

Las actuales marchas en Chile, se nutren de varias referencias, que llevadas a la práctica y perfeccionadas, pueden hacer de ellas un arma de presión determinante, que no sólo llegará a marcar un precedente, sino también servir como modelo de movilización cívica para otras sociedades en el mundo. El referente más directo de estas, son las marchas estudiantiles del año 2006 en oposición a la LOCE y que entre sus objetivos lograron destituir al Ministro de Educación de la época: Martín Zilic, están también las actuales revueltas sociales en todo el mundo (Grecia y España fundamentalmente) y hasta una "Primavera Árabe", hechos que invitan al ciudadano común a expresar su descontento en grandes turbas que en momentos categóricos no temen enfrentarse a la represión policiaca o militar (dependiendo del país), especialmente cuando el futuro se ve intrincado y nada ni nadie te da seguridad de una pronta salida.

Tampoco faltan aquellos que intentan politizar estas iniciativas y que festinan más de la cuenta con el hecho de que las demandas incontestadas estén dejando por el suelo la popularidad del gobierno. En medio de la crisis política, la izquierda se aprovecha de elevar sus vetustas pancartas señalando al Modelo Neo-liberal, a la Constitución de 1980 y en fin: todo legado de la Dictadura del General Pinochet como la principal causa de nuestros males, aunque olvidan que tal modelo le cambió la cara al país, y hasta lo rescato de su más oscuro subdesarrollo, pero desde luego, no es menos cierto que hasta la fecha no logró extirpar la lacra de una desigualdad económica insostenible ni el acaparamiento escandaloso de un reducido grupo (a quienes ya podríamos comenzar a llamar los monarcas de Chile), todas más bien condiciones adscritas a nuestra realidad desde que somos una república independiente e incluso mucho antes de ello.

Un modelo económico que no es funcional a las condiciones de un país, no puede sostenerse en pie durante tanto tiempo (nuestra historia republicana ha sido testigo varias veces de esto), pues bien, este no parece ser el caso del actual. Después de todo el mal llamado "modelo chileno" ha prosperado tres décadas, sobrevivió seis gobiernos y a fuerzas políticas de la centro-izquierda y la centro-derecha que lo han matizado a su acomodo.

En realidad, el Modelo Neo-liberal o mejor dicho: la Economía Social de Mercado es sin duda el mejor modelo económico para Chile (país pequeño que necesita abastecerse del mundo) pese a que por sí solo no está en condiciones de consolidar la igualdad: criterio bloqueado desde larga data en las sociedades latinas o mediterráneas, que a diferencia de las comunidades del norte de Europa no abolieron del todo la estratificación (la peor de todas: la psicológica). Esto último explica en gran medida porqué el libre mercado y en general: todo espíritu de lo liberal opera óptimamente en países como Inglaterra o Alemania y deviene en constantes crisis en las realidades de España, Italia, Portugal o Grecia, que ingresaron hace un buen tiempo al quintil de los países medianamente ricos e industrializados, pero sin solventar hasta ahora sus desventajas.

Por eso, antes de culpar a un modelo económico en particular o señalar a otro como el correcto, debiéramos analizar nuestra historia. El hecho de que las desigualdades económicas y sociales en Chile sean alarmantes, tiene que ver menos con el modelo que con la preexistencia de una estructura de la injusticia; un algo que sobrevivió desde nuestra época colonial a la independencia y a la república. En otras palabras, culpemos de la segregación histórica en Chile y el resto de América Latina a quienes realmente son culpables directos: la Corona Española y hasta nuestros tatas europeos que se fueron agregando pacíficamente al sustrato nacional, pero adaptando a la vez un estatus quo de aparteid implícito/disimulado, donde el blanco sigue teniendo preeminencia sobre el mestizo y el mestizo sobre el indígena. Ahí y nada más que ahí reside la verdadera génesis de tal estigma, en la negación misma de los principios liberales (¿qué igualdad?) y hasta de los derechos humanos más elementales.

Hoy más del 80% de la población chilena se reconoce como castiza o mestiza en lo racial, razón que aniquila el patético fundamento de la raza, aunque estructuralmente sigue vivo, transmutado en el clasismo y otras duras formas de segregación. No es de extrañar por ejemplo que los Barros Luco, los Vicuña Mackenna, los Larraín o los Errázuriz nos sigan gobernando (como fantasmas de un pasado/presente) por medio de sus descendientes, como si de un linaje de sangre azul se tratara. La intransigencia de la élite política es sólo una más de las manifestaciones de este estatus quo conservador y tradicionalista en el que está cimentada toda la vida institucional de Chile. Hace un tiempo sentenció en un canal de televisión el extravagante Juan Cristóbal Foxley que "Chile es un club" y aunque duela, el muy imbécil no deja de tener razón.

Por su parte la sociedad chilena ha prosperado a un ritmo aceleradísimo en las últimas décadas, desmarcándose radicalmente de aquella población sumida en la ignorancia y la conformidad que solía ser hace 100 o 50 años en el pasado. Si en aquellos tiempos ni tan remotos la desigualdad estaba proscrita a una baja tasa de alfabetización en el gran grueso de la población, hoy tal cifra se acerca a cero y lo que es más, hoy hasta sobran profesionales universitarios de las distintas áreas (semejante situación al de los países industrializados) y la crítica ya no apunta en tanto a la falta de oportunidades educativas, sino más bien a su calidad y las trabas que a esta le está poniendo el lucro, como así mismo al hecho de que la oferta universitaria no ha estado a la par de la laboral, razón por la que muchos profesionales jóvenes se encuentran en la desconcertante situación de orbitar fuera de las actividades para las cuales se prepararon durante cinco o más años, considerando además que gran parte de ellos asumieron obligaciones económicas con el Estado que les subvencionó sus estudios superiores.

Las actuales movilizaciones son expresión de una ciudadanía más consciente y culta, la cual ya ni se banca a los políticos, ni tienen porque asumir las condiciones históricas de la desigualdad en un país hecho a la medida de una casta dominadora, de unos pocos privilegiados, gente que hoy en día no tiene más herramientas que aquellos que se han visto en situación de segregados, como para considerar que las cosas "marchen bien" o que no existen evidentes grados de injusticia en el país.

Tampoco nos pueden presentar como escusa ninguna especie de revés o receso en la economía, si hasta se prevé que el PIB bordeará un 6,5% de aquí a fin de año. Desarrollo existe sin duda, aunque hoy como siempre no llega a todos (a la luz de proporcionalidades: no llega a nadie) y de esto el ciudadano chileno es plenamente consciente a lo largo de toda su vida. ¿Qué sociedad puede tolerar tal nivel de injusticia a lo largo de tantas generaciones?, ¿Cómo considerarnos los jaguares de Latinoamérica, si una parte considerable de la población se asemejan más a gatos de basural?, ¿De qué sirven las cifras de crecimiento, si al final del mes no hay nada que echarle a la olla?, ¿Cómo es posible que 20% de los chilenos tengan ingresos nivelados con el de los países más ricos del mundo, tales como EE.UU o Noruega y el 80% restante, similares al de los países africanos más pobres?. ¿Qué democracia y qué criterio de lo liberal puede subsistir en un país con tantos contrastes económicos?

Naturalmente esto ya no pasa por quitarle el apoyo al gobierno de turno y demandar la salvaguarda de la oposición, es la realidad histórica de Chile la que está chocando con un colectivo ciudadano diferente, más consciente, más culto y más abierto al mundo. El chileno en tales términos ya no apuesta ni a derechas ni izquierdas (las encuestas de los últimos 5 años así lo demuestran), porque concibe que en su país la clase política fracasó en su conjunto. Es problema de ellos que continúen sacándose los ojos y festinando con sus fracasos, la gente ya se cansó del circo y se aburrió de recibir migajas de pan. Hoy más que nunca exige acción y las herramientas suficientes para ser verdaderos protagonistas de sus propias vidas!

¿Y el Gobierno qué?, ¿Es víctima o responsable?. Sin duda el gobierno de turno es quien debe dar cara por sus propios fracasos y por los fracasos de gobiernos anteriores, no puede hacernos creer que antes de ser gobierno constituyeron una especie de bache. Tratan de colgar responsabilidades a la oposición, siendo que cuando ellos la fueron, más que oposición, eran verdaderos aliados y se sobaban el hombro mutuamente, tanto en los casos de corrupción, como de ocultamiento de información a la opinión pública. Tengamos claro de una vez por todas que cualquier gobierno que asume el poder, asume también la responsabilidad por la historia política de Chile (es el aval): el legado de Portales, de los gobiernos radicales, la dictadura de O' Higgins, los 20 años de la Concertación en el poder, etcétera... si el poncho les queda muy grande, ¿por qué decidieron ponérselo?.

Que sus intenciones de privatizar y hacer "acomodos convenientes" de la economía y de las empresas públicas a modo hormiga choque hoy con el actuar de dirigentes laborales, sindicalistas y una ciudadanía organizada y fuerte, es algo que debieron prever con mucha anterioridad y si ya no se sienten cómodos con haber asumido la dirección del Estado, la opción más decorosa es reformularse o ya no intentar si quiera retenerla. Hace unos días Sebastián Piñera declaró insulsamente que es más difícil ser Presidente que empresario, ¡sorpresa amigo mío!: los 16 millones de chilenos no somos acciones ni papeles inertes, somos actores sociales con el poder de desbancar gobiernos, en especial si estos no aportan nada realmente o pugnan sólo por el interés de su propia gente.

En lo personal, veo con buenos ojos toda esta suerte de marchas y manifestaciones (con salvedad de las detestables acciones del lumpen), me hablan de un país cívico y de una ciudanía cada vez más comprometida con su identidad y con un proyecto de país, en otros tiempos -para provecho de los políticos- difuso. Esta nueva ecuación nos da fuerzas para no permitir que se sigan cometiendo ciertas arbitrariedades hacia el futuro.

Ciertamente hay gente que protesta y marcha con desconocimiento absoluto de causa, y otros que durante 20 años, teniendo oportunidad de mejorar las condiciones del país, no hicieron absolutamente nada sustantivo y hoy quieren tomar partido del descontento popular (¿Está tan muerta la Concertación que su única manera de emerger de las cenizas es exacerbando la cisis del Gobierno, no peor por cierto que muchas de las propias?). Yo en lo personal sumo mi espíritu al de los jóvenes y a los estudiantes universitarios, estoy con la gente que terminado un ciclo se pregunta ¿y ahora qué?, ¿dónde está el futuro?, pues aunque el Estado nunca me ha dado nada ni yo he pedido nada de él, no me es indiferente la realidad de muchos otros que sólo tienen en esta institución los medios y la posibilidad de aspirar a un mejor futuro.

En un país donde la pobreza es un mal endémico, es contra natura el impulso por privatizarlo todo. En tal caso me asumo cuasi partidario de las visiones liberales reformistas de principios y mediados del siglo XX y del pensamiento radical que tuvo su cénit en el modelo cepalino, después de todo, no podemos negar que sigue siendo el Estado la institución cardinal del Tercer Mundo.

martes, 17 de mayo de 2011

Segunda cuenta pública del Presidente Piñera: El contexto y los potenciales anuncios

En cuatro días más presenciaremos la nueva cuenta pública del Presidente en funciones, Sebastián Piñera Echeñique, la cual desde luego no estará exenta de polémicas, especialmente en lo tocante al tema cardinal de las últimas semanas en la opinión pública: la aprobación de HydroAysén.

Relativo a esta materia, el senador opositor y actual Presidente del Senado, Guido Guirardi hizo un llamado a movilizaciones en todo el país para el mismo día de la cuenta, con el fin de instalar en el debate social y público, una nueva iniciativa sobre plebiscitos comunales, mediante los cuales la cuidanía pueda tener injerencia en la decisión de proyectos que devienen en un claro impacto sobre el Medio Ambiente y son de interés país. Muchos podrían objetar que esto no es más que un cometido oportunista que espera opacar la cuenta pública del oficialismo, una especie de inversión política disfrazada de contingencia.

Resulta bastante curioso también, que previo a esta nueva cuenta pública, las apreciaciones del oficialismo y de los sectores opositores sobre lo que se ha hecho, las promesas cumplidas y las que aún quedan en curso, discrepen bastante. Un reciente estudio de RN y la UDI arroja como resultado que en este año y fracción de gobierno se han cumplido cerca del 75% de las promesas de campaña, mientras que otro estudio, llevado a cabo por el centro Democracia y Comunidad (ligado a la Democracia Cristiana) fija en apenas un 14% las promesas cumplidas desde la última cuenta pública, reconociendo los mayores logros en el sector de la Educación e incremento de la Seguridad Pública.

Es evidente que en la cuenta pública 2011, se pondrá gran énfasis a las cifras de crecimiento económico sostenido de los últimos meses (en torno al 6%) y a los 480 mil nuevos empleos que ha generado la economía en este tiempo. El tema del postnatal también será puntualizado, atribuyendo culposas responsabilidades a la oposición por haber estancado la aprobación de la ley. Y entre los anuncios, muy probablemente varias líneas aborden el nuevo proyecto de ley firmado ayer, destinado a terminar con la Ley Reservada del Cobre, mediante la cual Codelco aporta 10% de sus ventas a la compra de armamento para el ejército.

Un contexto favorable para la cuenta pública de este sábado 21 de mayo, son los índices macroeconómicos y el clima de optimismo reinante en el Gobierno a raíz de que nuestro país subió del puesto 28 al 25 en el ranking de competitividad mundial. Respecto a lo mismo, resultarán claves los anuncios sobre la creación de una Oficina para la Competividad, operativa dentro del Ministerio de Economía y que pretende impulsar varias reformas microeconómicas para los próximos 10 años, así mismo será anunciado el nuevo aporte gubernamental de US$ 500 millones a las PYME agrícolas para el periodo 2011-2014.

Claramente esta será una cuenta de cifras alentadoras y que redundará en el optimismo del progreso económico, aunque queda por verse el alcance del efecto HydroAysén, mismo que minó gran descontento popular hacia el Gobierno en el último tiempo, ¿Ensombrecerán las marchas el clima de anuncios y recuento de logros tangibles?, lo sabremos este sábado.

jueves, 12 de mayo de 2011

El "oro tinto" chileno

No solamente del cobre vive Chile, una industria de exportación mucho más sofisticada y actualmente en plena expansión es sin duda la del vino. Si años atrás los productores masivos de esta bebida típica de la dieta mediterránea alcanzaban prestigio poniendo la cata de sus productos en las grandes subastadoras en Nueva York, Londres o Berlín, hoy en día morirían por ingresar al mercado chino y a las grandes subastas de Hong Kong.

Hoy por hoy, no son ni Estados Unidos ni Europa los principales mercados a los que están apuntando las firmas vitivinícolas, lo es en cambio uno menos tradicional dentro de este negocio y cultura culinaria: Asia. El enfrenable crecimiento económico de países como China, la India, Corea y Taiwán, como así mismo del golpeado Japón está cambiando el rostro y configuración del mercado del vino, como también de otros productos occidentales que sólo se consumían en países del hemisferio... no es un dato menor considerar las altas tasas de crecimiento de estos países; en China por ejemplo, donde la economía crece en un promedio de 9% anual, son de a miles los "nuevos ricos" que surgen a diario e indudablemente esta gente ha ingresado a un quintil de la población en que los gustos y estilo de vida son más distinguidos y primorosos, el clima propicio donde el buen vino encuentra sus espacios. Si sumamos a esto la incalculable cantidad de hoteles y restaurantes de lujo que se construyen cada hora en China, las posibilidades del vino como producto de exportación de primer orden, aumentan considerablemente.

Otra economía a la que no debiéramos quitar los ojos de encima, es Taiwán, otrora un país pobre, pero hoy en día la economía que más crece en el mundo: un 18% de promedio anual. Son además el segundo productor mundial de artículos tecnológicos, pero en cuanto a recursos primarios, energía, industria básica y productos de consumo, son altamente dependientes, un país con el cual todo el mundo quisiera comerciar.

Sin duda, son incalculables las posibilidades que ofrecen los mercados asiáticos para pujantes economías como la nuestra y creo que Chile, desde los años '90 a la fecha ha sido eficiente en colgarse del actual boom económico de estos países, aunque muy probablemente no esté aprovechando las ventajas comparativas sobre sus competidores más directos. Respecto del cobre está todo dicho: China y los países del sudeste asiático son nuestros principales compradores, pero en la industria alimenticia es evidente que Perú va algunos pasos adelante: el vino peruano, por ejemplo, no goza de gran fama en los mercados tradicionales, pero está igual de posicionado que el nuestro en las grandes subastas de Shangai y Hong Kong, a la par del Pisco.

Actualmente los países latinoamericanos junto con diversificar sus mercados (para no ser dependientes y sobrevivir a potenciales periodos de crisis de sus compradores) están produciendo un sesgo hacia Asia; Venezuela y Perú son dos economías que ven en el continente amarillo, una mayor proyección futura para sus productos, mientras otras naciones se quedaron estancadas en los intercambios tradicionales con EE.UU., Europa y el subcontinente o en el mercado internismo en los casos puntuales de Argentina y Brasil. Es una ventaja enorme que nuestro "oro tinto", más que competir, se cotice bastante bien en países que tienen gran conocimiento sobre este elixir y que desde luego figuran como principales productores: España, Italia, Francia, EE.UU., Brasil, etc.

Sería factible, por lo tanto, esperar que el gran prestigio internacional del cual goza nuestro vino, explose en un boom de dimensiones inimaginables, acorde al nuevo estilo de vida al que están accediendo varios millones de personas en China y el resto de Asia, lo que también devendría en un cambio de patrones culturales, de tal forma que dentro de unos años el vino no sólo estará al alcance de los bolsillos más pudientes en estos países, sería esperable que toda la producción nacional - incluyendo al vino de "no almacenaje" - sea demandado por un mercado que crece sin tope visible. Indudablemente esto forjaría en el país otro microclima cultural y económico, respecto del cual cada chileno - desde el inversionista al agrónomo, pasando por el comerciante y los entendidos de marketing - querrá formar parte para obtener su propia tajada. Mientras tanto las enotecas en China y otros países de la región, continúan acumulando millones de botellas que pasados los años serán vendidas a precios mucho más altos, porque el buen vino "no se pica", el buen vino se revaloriza con el tiempo.

martes, 12 de abril de 2011

VIDEO DE UTILIDAD PÚBLICA



Siempre lo he tenido en cuenta, pero no está de más informar a la gente al respecto.

Para las grandes cadenas de supermercados en el país: "La caridad parte por casa".

jueves, 31 de marzo de 2011

"El rol óptimo del gobierno en una sociedad que busca el crecimiento económico, no es el de productor ni actor en la economía. Si la economía la vemos como un juego de fútbol entre productores y consumidores, el rol del Estado es el del árbitro (el regulador). En un juego de fútbol que se aprecia como tal, el árbitro, solo declara las faltas, no patea goles"

"La historia nos enseña que la libertad y la riqueza no se logran por la generosidad de los poderosos sino por el esfuerzo sostenido y certero de cada país. El detallar la causa del fracaso propio en fuerzas externas es una reacción patológica más que una racionalidad económica. La pobreza produce sentimientos de inferioridad que causan rencor e inseguridad y disparan conductas innatas en busca del agraviador, del ente causante del mal".

"En cualquier interacción comercial, mientras más rico es el cliente, más rico el comerciante. No es posible en forma sostenida crear riquezas basado en la pobreza de otras naciones. Por ello, cualquier complot ultra-racional para enriquecer a un grupo de individuos o naciones, sólo podrá tener éxito si fomenta la riqueza de los supuestamente explotados".

"La INCAPACIDAD DE LOS POLÍTICOS encargados en diseñar y ejecutar planes y medidas económicas ciertamente es la causa principal de los exagerados índices de pobreza de las naciones en desarrollo. La búsqueda de responsables fuera del ámbito nacional sólo busca esconder este hecho. La irracionalidad económica de muchos políticos y de una parte importante de la población de los países en desarrollo, evidencia la falta de educación sobre asuntos económicos y por tanto la carencia de nociones básicas en economía. El ignorar conceptos básicos como la relación inseparable entre la riqueza, el trabajo y el ahorro; o el aceptar promesas populistas irracionales, como por ejemplo expandir el gasto publico reduciendo los impuestos, sólo llevará a retrasar el crecimiento industrial. La falta de educación económica, tanto en la población como en las elites responsables del manejo de la economía de un país, constituye una causa más de la pobreza".

"Cuando las cosas van mal, es muy confortable asignarle la culpa a hombres malos o a fuerzas malignas fuera de nuestro control. Hacer esto implica que el mundo es un lugar bueno y apacible y que si no fuera por algunos sujetos repugnantes y egoístas, todos seríamos felices. El populismo, el facilismo, la ignorancia, el subdesarrollo y el rencor son elementos que favorecen una visión económica en la que los pobres son víctima de la avaricia desmedida de los ricos. Esta actitud, aunque pudiera tener elementos de verdad, no es constructiva. La libertad y el bienestar pleno es una conquista de cada quien y no un regalo de los poderosos. Es sólo con nuestra acción que lograremos enrumbarnos en una ruta de progreso.

Remitámonos a las sabias palabras de los orientales:

“El hombre superior busca en si mismo todo lo que quiere; el hombre inferior lo busca en los demás” Confucio (551-479 AD)


KLAUS JAFFE
"La Riqueza de las Naciones: Una Visión Interdisciplinaria"

domingo, 20 de marzo de 2011

¿Existe una ciencia para hacerse rico?

Hace unos cuantos días llegó a mi poder la interesante obra del norteamericano Wallace Wattles, "La Ciencia de Hacerse Rico" (1910), la cual, a diferencia de lo que muchos podrían pensar no es un libro de tips: en ella no se condensan datos de creación de riqueza forjados en el ahorro, la inversión, el buen desempeño en el negocio bursátil ni nada por el estílo. Expone en cambio que el hacerse rico es una disposición personal, un reto mental, que significa pensar y actuar de "UN CIERTO MODO", alineados con la naturaleza del universo (que es expansiva), y en tanto el hacerse rico corresponde a una especie de deber y este deber, este actuar de "UN CIERTO MODO" va ligado a una esencia creativa, no así competitita: el mentalizarnos en nuestros objetivos y trabajar en pro de ellos, sin sacrificar a nadie más que a nosotros mismos con tal de alcanzarlos.
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"Cuando realmente anhelas una cosa, todo el universo conspira para que la obtengas" sostenía Coelho en su bestseller "El Alquimista" (1988), y el optimismo liberal de autores como Wattles no es más que la prima expresión de esta forma de pensamiento, una comprensión de la vida y del Universo como fuentes inagotables de recursos. En Wattles, un emprendedor de los Estados Unidos del Siglo XIX, se comprende y entrevé la gran influencia de autores como el economista Adam Smith y del metafísico liberal, padre del trascendentalismo: Ralph Waldo Emerson. Según Wattles la gran "Mente creadora" del Universo (Dios) quiere vivir y hacer el milagro de la multiplicación a través de nosotros, que el hombre se convierta en brazo ejecutor de su eterna obra de creación: Ideas que sin duda conmueven por su tremendo optimismo y belleza, y que por otra parte he querido contrastar en el cuadro de abajo con las características de otro de los autores que más me inspiran, la rusa-americana: Ayn Rand.
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Como en otros muchos grandes autores de los siglos XIX y XX, en Wallace y Rand la ontología liberal se respira en toda plenitud a lo largo de su vida y obra. Es sin duda "la mano invisible" de Smith la teoría desde la cual implosionan sus reflexiones, en el caso de Wallace con un enfoque igual de optimista que su mentor y como una dura crítica existencial en el caso de Rand. En "La Ciencia de Hacerse Rico", además de mencionar y diferenciar los conceptos smithianos de "valor de uso" y "valor de cambio", Wattles nos exhorta a lo siguiente: "Si quiere ayudar a las personas, hágalo haciéndose rico y póngase usted mismo como ejemplo de superación", mensaje símil al de M. Gandhi: "Quien quiera cambiar al mundo, que se cambie primero así mismo". Desde luego en Wattles los sentimientos altruistas están presentes, debido a su formación cristiana, al hecho de militar en el socialismo y por haber conocido muy de cerca la pobreza.

Ayn Rand en cambio, posee una biografía muy distinta: nacida en la Rusia de los zares, en el seno de una familia de prósperos comerciantes judíos, vió como tras la revolución bolchevique sus padres lo perdieron todo, siendo obligados a emigrar a los EEUU. Este fue el punto de inflexión de sus ideas contra el altruismo (al cual consideraba la más parasitaria de todas las mentiras) y su visión crítica respecto de la "mano invisible" o "teoría del chorreo" de Smith, siendo la primera autora en considerar que dichas externalidades, sólo resultan negativas para el creador de riquezas o arquitecto de las grandes ideas, pues tal como expuso en su potente obra "The Fountainhead" (1943): "El interés del hombre creador es conquistar la naturaleza y el interés del parásito es conquistar a los hombres".

Para finalizar, me encantaría responder de manera afirmativa a la pregunta de este post y sostener como Wattles la infalibilidad de su (supuesta) ciencia para generar riqueza, aunque no me quede tan claro el alcance que puedan tener estas ideas en realidades como la nuestra, donde las desigualdades sociales son alarmantes y hasta la libertad de soñar parece haber quedado restringida a una estática minoría. De todas formas, soy tremendamente liberal y creo en el poder que carga cada uno de nosotros para hacer del mundo lo que que deseemos, más allá de toda traba o limitación. Wattles también exhorta a olvidarnos de que a los gobiernos prexistentes conviene "mantener a la masa en la pobreza" o de que los grandes sistemas industriales continúan dictando la norma del mercado. "Una MENTE QUE AVANZA y tiene FE en que podrá generar riqueza, no se mantendrá mucho tiempo en la pobreza", apunta con toda convicción el americano.

sábado, 11 de diciembre de 2010

El dinero y su relación con la libertad

En la vida, existen dos vías para ser realmente libre:
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1) Renunciar a todo lo material y vivir como un asceta.
2) Formarse un capital, constituír un negocio y no depender económicamente de ningún tipo de empleador, más que del libre juego de la oferta y la demanda (mercado).
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Ambos caminos son tremendamente peliagudos, tanto que nos han enseñado que la mejor opción es rendirse al sistema, estudiar, estudiar y estudiar, pero no por simple y llana satisfacción, sino por defender un título profesional, para de esta manera ser un empleado bien remunerado, tener más competencias que el resto y que por tanto, no puedan prescindir tan fácilmente de nosotros en nuestros puestos de trabajo.
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Nadie nos enseñó en cambio a ser emprendedores, y casi sin darnos cuenta nos inculcaron desde la más temprana formación una relación de amor/odio hacia el empresariado y hacia el gran capital, sin detenernos a analizar, por otro lado, la tremenda impronta que tienen las PYMES, para países en desarrollo como los nuestros.
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Creemos estar condenados a cualquiera de las siguientes opciones: o a esforzarnos y ser un profesional más, que mejora sus eficiencias con los años, los títulos y la expertice laboral o un empleado de menor rango, siempre prescindible y en tanto pisoteado a más no poder por el sistema o en el mejor de los casos: haber nacido tremendamente ricos y sin grandes preocupaciones (la gran mentira del discurso proletario). Desde este punto de vista provienen todas las animadversiones y el resentimiento social de las capas bajas a las clases acomodadas.
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Desde luego, los pobres siempre reclamarán injusticias, porque su libertad está subordinada a la dependencia económica de los ricos. Y los ricos podrán especular todo lo que quieran con su dinero, con la posibilidad de multiplicarlo en cada buen negocio o perder cantidades no comprometedoras, que por otra parte tendrían que estar respaldadas en acciones, sustentadas a alzas y bajas del mercado.
.La riqueza sin embargo, no es una condición de plenas virtudes, exige mucho, pero mucho trabajo, ideas, reinversión y el poder mirar más allá de lo trascendido. En general, los verdaderos ricos (económica y espiritualmente ricos) en algún momento, ellos o sus familias, también fueron pobres, conocen el valor del dinero y desarrollaron a lo largo del tiempo un poderoso olfato para los negocios o para multiplicar su capital. Es por esta razón que la riqueza no es sinónimo de arribismo, de lo ostentable de las apariencias, sino de mucha austeridad e inteligencia. Ancleto Angelini, por ejemplo, quien fuera por años el hombre más rico de este país, a diario no manejaba grandes sumas de dinero, nunca se dió la gran vida, no tuvo una limusina ni una mansión de 40 habitaciones, vivió como el trabajador que siempre fué y el dinero no lo absorbió en absoluto.
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Si el dinero nos gana la partida y se convierte en nuestra razón de ser, si cada peso que entra en nuestros bolsillos lo mal gastamos y no lo invertimos en algo fructífero, simplemente jamás podremos optar a tener mucho dinero, a menos que hayamos nacido con capital regalado o heredado, o en caso de aquellas "mujeres masetero": se logre dar caza a un millonario. Pero hasta en tales casos, las opciones son mínimas, ya que la mujer en cuestión tendría que estar dotada de pies a cabeza de una despampanante belleza física.
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Lo que no podemos hacer en ningún caso, es permitir que todo el $ que llega a nuestras manos se finiquite en deudas y consumo, sin destinar una pequeña parte que sea, a ahorro o inversión. Vivimos en la era de las tarjetas comerciales y del "crédito a descrédito", gracias a ello podemos optar a tener en nuestro poder mucho más de lo que la billetera en el corto plazo puede, sin embargo, comprar a crédito no significa que nos convirtamos en dueños de lo obtenido, lo estaremos pagando con creces, llenándole las arcas a los grandes capitalistas, estresándonos a más no poder y viviendo con cifras negativas, en una inopia disimulada.
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Thomás Jefferson, tercer presidente norteamericano, luchó toda su vida por suprimir la esclavitud racial, pero previó que una vez superada esta, revendría en una nueva forma, ligada a la dependencia económica, a la deuda del hombre con la banca. El sueño de Jefferson fue que todo norteamericano fuera un hombre libre y emprendedor (un comerciante, un PYME), y hoy el mundo está videnciando todo lo contrario: somos una selva de consumidores, de poca visión y previsión, acogotados en deudas, esclavos de la banca y al servicio de los ultra-ricos y poderosos, que no son aquellos que nos dan trabajo y nos permiten sobrevivir, sino quienes nos ofrecen la nefasta gestión de comprar hoy y pagar mañana.
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lunes, 18 de octubre de 2010

Concertación, ¿existes?

Con un país que ha vuelto a crecer a niveles óptimos y sin sacrificio de las políticas sociales, un gobierno que ha tenido un excelente manejo mediático y pragmático en cada uno de los fenómenos que nos han golpeado este 2010: un año inusual y "muy accidentado", convengamos en decir que La Concertación (como oposición coherente) está tendiendo a desaparecer. A estas alturas es casi un fantasma político y de no muy buen renombre, inclúso sus abanderados parecen haberse reducido de manera manifiesta.
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No caeré en el chaqueteo de desconocer todo el progreso que cada uno de sus cuatro gobiernos nos legó, como ellos hicieron a lo largo de veinte años con las pautas heredadas del Gobierno Militar, reprochable en materia de derechos humanos, pero imponderable en su política económica y de desarrollo social, como así mismo el primer responsable en cambiarle el rostro a este país, que en palabras de Miguel Otero para una entrevista reciente con el programa Cita Con la Historia, desde aquel momento dejó de lado su sino tercermundista, siempre dependiente de la ayuda económica externa, tomando por primera vez las riendas de su propio destino.
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Meses atrás, ¿No fueron acaso los prelados de La Concertación quienes trataron de meternos miedo respecto a un nuevo gobierno de derecha y hasta ocuparon de mercenarios a los propios artistas?. Esa no es más que la pequeñez de la política, producto del miedo a perder el derecho de "seguir estrujando la teta de la vaca", hace 20 años la derecha hizo exactamente lo mismo en relación a la Concertación, achacándole el espectro marxista y revolucionario del insulso Savador Allende (que de salvador por cierto, nunca tuvo nada). En la actulalidad vivimos otro estadio, muy superior felizmente al del resto de países del continente.
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Chile
apunta al progreso y se desmarca cada vez más de la "mediocridad sudamericana", de todos sus retazos ideológicos y de sus pseudo-democracias. En esta nueva era, tal vez no sea tan optimista ni pretencioso el volver a considerarnos "jaguares".

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Vamos por buen camino

Liderazgo funcional, el país creciendo a un 7%, eficacia y eficiencia en la asignación de los recursos públicos.
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La Concertación no lo hizo mejor en los últimos cinco años, dejen de una vez por todas de criticar lo incriticable!.

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Llegó por fín "El Cambio" que debiera a todos contentarnos. Gana Chile, ganamos todos.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Globalización, lo bueno y lo malo

Ántes de irme de lleno al post, aprovecho de dejar unas cuantas cosas en claro: 1) Esto es La Bitácora Liberal, pero por lo mismo no significa que sea el blog de un derechista a ultranza, ciertamente me acomoda mucho el planteamiento político/económico de la derecha de mi país, o las derechas sudamericanas en general, pero otra parte, los planteamientos éticos de la filosofía liberal, no los considero compatibles con las prácticas históricas de esta derecha "pacata" y siniestra que ha traicionado sus propios principios, principios burgueses de progreso y enrriquecimiento, (fundados en una actitud liberal básica que nos movilizó a ser independientes del órden europeo feudal y de los viejos estamentos adscritos como un acto de vital necesidad en pleno siglo XIX), tratando de perpetuar en nuestros países un órden oligárquico inamovible en desmedro de los emprendedores de la clase media y con favoritismo a toda gran riqueza establecida, mejor aún si es capital extranjero y mejor aún si acecha con echarse al bolsillo medio país.
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Nuestros señores políticos, títeres sin cabeza y simples ejecutores de estos planteamientos acomodados, no han sido ni serán capaces jamás de demarcar terreno, no tienen peso suficiente frente al $. Por eso 2) Esta bitácora pretende reflejar también todo un descontento y frustación que comparto con otros tantos millones de chilenos (y principalmente los jóvenes) hacia la estancada clase política chilena, frente a la cual las promesas no bastan: ni MEO, ni Piñera, ni nadie barrerá con ella y a lo mucho será debilmente parchada. 3) Los planteamientos que mueven este blog son más filosóficos y economicistas que netamente políticos, aquí pesa más un espíritu práctico y existencialista que toda la pasta ideológica que ha polarizado al país y al continente, basándose en falsas percepciones, engañosas maquinaciones, metidas de miedo, infundadas odiosidades hechas historia y especulaciones varias.
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Y finalmente 4) No me preocupa que cuatro pelagatos lean este blog, personas que respeto y valoro lo hacen y con eso me basta, pero también no dejen de tener en cuenta que no escribo para ninguno de ustedes en particular, soy tan individualista que lo hago más que nada para mi mismo (como expliqué dos post más abajo), para aceitar la pluma que pocas veces ha cesado. No soy un verdadero apasionado de la política, y aunque lo intentado, tampoco lo soy de la filosofía, ni poseo tantos argumentos como para pretender cambiar tu punto de vista (a mi me importa un bledo lo que pienses)... mi único móvil es escribir, porque amo hacerlo, tanto como amo la música, a los animales, las mujeres, la naturaleza, la cerveza, caminar, ir al gimnasio, ver una buena película, leer a Herman Hesse, etcétera.
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Aclarado lo anterior, voy de lleno al post de hoy: Globalización, lo bueno y lo malo
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Viñeta positivista
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Hay conceptos que pueden llegar a polarizar inconciliablemente las posturas; globalización, en sentido estricto, es uno de los tantos que nos lo demuestra.
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Partiré con dar mi propia impresión sobre el concepto: Para mí no es algo bueno ni malo, modificable ni mucho menos evitable, es meramente un dato. Tampoco lo considero un fenómeno actual, ligado a la sociedad de masas y a la era de la información, a lo mucho estas aceleraron el procéso, pero globalización como tal siempre ha existido, es una tendencia de lo humano, en su cariz más liviano: de nuestro interés por lo cosmopolita o de interactuar con otros (de distintos países o culturas) o asi mismo un reflejo del mercantilismo, la más elaborada e interactiva de las actividades humanas y que debe ser tan antigua como la prostitución.
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Sus detractores, que vayan cumplando desde ya a Roma, a los fenicios y a los propios europeos por la existencia de tan odiado concepto, pues fueron ellos los grandes adalides de lo que es la globalización, varios siglos ántes Cristo. Los que lo tienen 100% a favor, me provocan por otro lado cierta desconfianza, no puedo dejar de pensar en la mayoría de ellos como tipos subyugados a todo lo extranjero, gente que prefiere celebrar "Haloween" a rememorar solemnemente a sus muertos un 1 de noviembre como es verdadera tradición nuestra (de los pueblos hispánicos), la sandéz típica en muchas de nuestras mujeres (en la mayor parte de los casos, de finos y hermosos rasgos mediterráneos) de aclararse el cabello o de platinarlo sólo por seguir un modelo impuesto de la belleza nórdica, algo que la naturaleza no les dió. Ejemplos de este tipo suman y siguen.
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Como he dicho, para mi la globalización es un mero dato, no hay mucho que pueda objetarle, no al concepto en sí, pero sí a la gente estúpida que fagocita todo lo que esta le ofrece y aquellos que elevan todas sus banderas de lucha en contra de la misma, nadando siempre contra la corriente, más perdidos que el Teniente Bello. Yo como tú y como casi todos, soy también producto de la globalización, por mis venas corre sangre inmigrante, hablo una lengua y manejo una cultura que no era la natural de mis abuelos, buena parte de lo que soy lo he adquirido aquí, en la tierra que me vió nacer, pero la sangre también tira e indudablemente siento apego hacia otras culturas y realidades, a las que no quiero perder de vista jamás, porque me corresponden por legítimo derecho, pero así mismo sé bien lo que soy y lo que anhelo, no pretendo seguir modelos extranjeros de vida, ni le rindo honores a culturas por las que no sienta pertenencia (ni a gringos, ni alemanes, ni a brasileños, ni a tibetanos, africanos, mexicanos o lo que sea que no soy yo).
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Me gustan mucho los vehículos americanos, la tecnología digital japonesa, la comida árabe, el rock anglo, la artesanía prehispánica y las películas del neorealismo italiano, entre otros, pero no me llama verdaderamente la atención vivir o aculturalizarme en alguno de los países referidos... me encantaría radicar un tiempo en Turquía o en España, conocer de costa el mediterráneo y manejarme en unos cuatro idiomas, pero eso no significa que no ame a mi país, las particularidades del continente sudamericano y de su gente, me encanta esta Babilonia de todas las razas, culturas y pueblos. Aprecio mucho el multiculturalismo, y en su defecto detesto todo tipo de nacionalismos y de reivindicaciones étnicas, como la llevada a cabo por el pueblo mapuche, que ha preferido el camino de la violencia en pos de su autonomía.
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Soy partidario del principio de la diferencia, es cierto que en un país debieramos manejar los mismos códigos (sintonizar en una misma frecuencia), pero hoy por hoy, tu manera de vestir, tus tendencias ideológicas y hasta tu religión, debieran ser de tu incuestionable elección. La globalizacíón actual reviste el gran problema de uniformar en laicisismo y de haber occidentalizado casi a la fuerza a medio planeta, pocos tienen reparos actualmente en dar espacios al plano espiritual, la vida simple de antaño o de vanagloriarse de lo propio, ántes de mirar hacia fuera, a modelos masivos y preestablecidos de cultura.
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La globalización de fines del siglo XX y principios del XXI, tiene todos los colores de la bandera norteamericana, como si tres o cuatro mil años de historia occidental pertenecieran a un solo país, descartando de frentón todo lo que la cultura oriental más antigua y llena de sabiduría práctica ha aportado al mundo.

No dejo de pensar que los primeros pasos de la brillantéz humana se dieron en China, en la India, en Babilonia o en Egipto, países que de alguna manera hoy son considerados ajenos y hasta enemigos de esta globalización occidentalizante, siempre en movimiento.

Los árabes o los persas que legaron al mundo, siglos de prosperidad y el mayor avance histórico en los campos de la filosofía, las letras, la matemática, la religión, química, medicina y arquitectura, son considerados hoy por el patrón de fundo norteamericano, como una piedra en el zapato, culturas molestas que se resisten sumarse al carro de la occidentalización y aunque se hace patente que en muchos de sus argumentos quedaron estancadas en la edad media, ¿Qué apego pueden tener a la globalización?, ¿Qué interés puede sucitar la globalización y el progreso en una tribu rural mongólica en el norte de China o en un labrador ucraniano, en un pescador malayo, un ovejero andalúz, un pirquinero nortino o un trabajador cubano de las plantaciones de tabaco?, peligros muchos, seguridades pocas.

La globalización debiera limitarse a ser un fenómeno exclusivamente urbano, hay formas de vida ancestrales ya probadas que se resisten al cambio y es justo que lo hagan. El "yo seré tal cosa porque mi padre y mi abuelo y el padre de mi abuelo lo fueron" es una lección llena de inamovismo, pero que se corresponde mejor a las formas de vida simple y cotidiana de viejos órdenes sociales reacios al cambio y la inestabilidades del mundo moderno. Cada cual tiene derecho a velar por el lado de la moneda en que le tocó vivir.

Lo argumentos que no comparto definitivamente con ciertos detractores de la globalización, apuntan a los clásicos vicios nacionales latinoamericanos: estatismo y clientelismo, aquel parasitismo de ciertos nacionales que recuerdan con nostalgia "tiempos mejores" en que apenas terminados sus estudios básicos o medios estaban listos para comenzar a trabajar en la empresas estatales desde el inicio de su juventud, hasta una muchas veces prematura jubilación, periodo en medio del cual pudieron ser los empleados más mediocres o menos productivos, pero el trabajo no había manera de perderlo.

El Estado actual (y aquí hago lucimiento de mis convicciones liberales) debe ser necesariamente pequeño y flexible, dejando el emprésito nacional reducido únicamente a sectores estratégicos y a los recursos naturales (minería, energía, agua, etcétera). Un Estado que promueve el parasitismo colectivo, simplemente no avanza. Como toda empresa privada, el Estado debiera procurar en sus filas trabajadores responsables y dedicados, si esto siempre fuera así, Chile y Latinoamérica en general, podrían pretender algún día estar a la altura de los países occidentales más avanzados.

Para finalizar, reitero la idea de que la globalización no es ni buena ni mala, ni necesaria o descartable, no es más que un simple dato. Está ahí, continuará presente y siempre ha estado, sólo debemos aprender a llevarla. Pero como todo en la vida su existencia, trae aparejada cosas positivas y otras tantas negativas, que tienen más que ver con la globalización como medio o puente hacia la interacción o el reflejo de todo nuestro actuar humano, en lo engrandecedor tanto como en las pequeñeces.

Aspectos Positivos de la Globalización

  1. Procura la eficiencia y el progreso económico en los países, como bien han demostrado los logros y fracasos de las décadas recientes. Las economías más cerradas son por lo general las más parasitarias (socialmente) y las menos eficientes, productivas y por ende poco competitivas, destinadas a altos niveles de inflación, pobreza, corrupción y otros males endémicos.
  2. Nos muestra que el mundo es mucho más amplio que nuestro metro cuadrado, la diversidad de puntos de vista, manifestaciones culturales, creencias y formas de vida, en pocas palabras la trascendencia tanto del perspectivismo como del relativismo en todo órden de cosas.
  3. Aboga por el individuo y no por el colectivo: Deja abierto un gran campo de posibilidades que pueden alcanzar las personas centrándose en sus propias capacidades y anhelos, más allá de la mística social, de los lazos familiares, de la monocultura, los nacionalismos, etcétera.
  4. Nos fascilita la vida porque el cambio es constante, la tecnología actual no es estática y evidencia frecuentes mejoras, la información está siempre disponible, tan sólo basta con buscarla (y descartar los datos y fuentes menos ortodoxas).
  5. Para su esencia mercantilista no hay imposíbles: Siempre que tengas dinero y ganas, podrás tener lo que quieras de cualquier rincón del planeta: comer platos exóticos de algún país muy lejano, manejar un vehículo de última tecnología europea, viajar a cualquier parte, amoblar tu casa con souvenirs y decoración propia de cualquier cultura o de muchas culturas a la vez, etcétera.
  6. Agreguen las ventajas que les parezcan.

Aspectos Negativos de la Globalización

  1. Provoca una incómoda inestabilidad en quienes pretenden que las cosas no cambien, que las tecnologías del trabajo, competencias y requerimientos sean siempre los mismos o que el trabajo sea una fuente inagotable y muy segura.
  2. La globalización como la conocemos hoy, carga la bandera de la "nueva occidentalización", descarta la vida simple, la espiritualidad, la fe religiosa, la mística (lazos) social y familiar, de las culturas preoccidentales o del antiguo órden occidental centroeuropeo y mediterráneo.
  3. Aboga por el individuo y no por el colectivo: Tiene fundamentos demasiado egoístas, al punto de que quien no da prioridad así mismo, corre el peligro de no avanzar y quien no esté dispuesto a pasar por encima del vecino, arriesga con perder sus opciones.
  4. Nos complica la vida, la hace más estresante, nuestro tiempo se acorta, debemos estar siempre actualizados en información y en tecnología sino quedaremos irremisiblemente atrás. Y ya que nadie es imprescindible, muchos otros estarán en posición de reemplazarnos.
  5. Su escencia mercantilista pasa por alto muchas cosas: No tienes derecho a disfrutar de las ventajas materiales de la globalización si tu billetera está vacía, el materialismo hace tiempo desplazó la via espiritual y hasta el respeto por la vida y los recursos naturales. Todos los tipos de contaminación existentes son resultado del actual procéso globalizador... los países más pobres y desprovistos de políticas visionarias, son los que por lo general pagan los platos rotos.
  6. Agreguen las desventajas que les parezcan.

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domingo, 28 de diciembre de 2008

¿Porqué tanta bronca contra el guatón Melnick?

Permítanme porfavor manifestar algún sesgo político (por ende opiniones poco objetivas). Bueno en realidad da lo mismo, en este blog con reatrolimentación cero y carente de comentarios a favor o en contra, yo me sigo tomando la palabra y me doy libertad de escribir las sandeces que se me ocurran y punto, aunque ¿sandeces?, no creo que lo sean tanto.

Me parece que a la sociedad chilena hace rato perdió el norte y hoy como antaño vuelven a contrastar la utopía con la realidad. Que poco práctico es el discurso colectivizante de los políticos, lleno de buenas intenciones como el infierno mismo y cargado de un peligroso idealismo socialista. Y pobre del que no comparta las ideas inconexas de ese discurso mecánico y populista porque a ese inmediato le atribuyen la pesada carga de "pinochetista", como si la triste derecha de este país (menos triste que la izquierda por cierto) no fuera igual de instrumental de lo que es y ha sido la Concertación desde 1990 a la fecha.

Hay que ser realistas, la derecha en este país está perdida. Sino se suben al tren de los socialistas y absorven por osmosis sus discursos e iniciativas, jamás van a gobernar Chile, no al menos su clase política (igual de desgastada que la Concertación) y esto han hecho últimamente. El mismo Sebastián Piñera aprendió a disfrazar sus verdaderas iniciativas en un "discursillo" que en nada se diferencia del de los políticos que nos han gobernado durante casi 20 años y con los cuales ya muchos quieren barrer por sanidad del país, de la vida política y en general de la transparencia.

No es mentira que la política chilena como la hemos conocido en los últimos años, está anunciando escandalosamente su desaparición como en la crónica de una muerte anunciada. Ya no nos sirve realmente, no a un pueblo más maduro, más independiente, más libre, más individualista, que siente una mayor lejanía con el Estado, un pueblo que ni siquiera se moviliza para votar porque no le interesa realmente, se saben más dueños de sus destinos y es de esperar que ya no se permitan llevar por criterios tribales o por la tendencias masivas (como ocurrió hasta los años sesenta) de las cuales su mentor ha sido siempre un caudillo en el puesto de Presidente de la República, el pater familis, la encarnación de Diego Portales.

Ya no necesitamos a ningún Diego Portales, sino analicen y expliquénse el fracaso actual en la popularidad de Ricardo Lagos o la fascilitada ascendencia de Bachelet a la moneda, una mujer en un país históricamente MACHISTA. No es simplemente raro, es señal de un cambio, de un cambio radical e importante.

Ricardo Solari y su álter ego: Mafalda.
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En este nuevo Chile, se hace más evidente que existen materias que ya no pueden prestarse más a criterio de los partidos políticos. El buen manejo económico en los años de la democracia, guste o no guste, fue la mejor herencia de la dictadura, pero no un logro de los militares (los militares no existen para concebir logros en la vida cívica) sino de economistas eficientes, doctorados en Harvard o Chicago a fines de los setenta y principio de los ochenta. La Democracia Cristiana lo hizo extremadamente bien para mantener la regularidad del modelo, por mucho que algunos personeros del partido lo critiquen, pero se hace innegable que la DC en más de un sentido es mucho más cercana al espectro de la derecha y curiosamente de la derecha conservadora, que a la ala izquierda concertacionista, con la cual se ha mantenido debilmente unida durante todo este tiempo.

Sin embargo la politica antigua, esa con un dejo de demagogia irresponsable, anduvo regresando con los gobiernos socialistas (Lagos-Bachelet) y no necesariamente por responsabilidad de sus principales caudillos, cuyos empujes doctrinarios en mucho les cobraron la cuenta. Pero que diputados/personajes como Navarro, Carlos Ominami o los más ridiculos Marco Enrriquez Ominami, Alvaro Escobar y Ramón Farias, tengan voz en algún gobierno es francamente surrealista y más aún que revistan credibilidad para ciertos sectores. Eso para mi al menos es una pésima señal.

Y no voy a presentar el argumento a favor de la Derecha, por que por ese lado las cosas (hace tiempo) marchan igual o peor. Todos los partidos están contaminados con esa nueva demagogia, con esa farandulización que avecina hace tiempo el ocaso de la política nacional y aún así, con toda la ignorancia y la falta de profesionalismo que esto conlleva, muchos pseudo-políticos y parte de la opinión pública (que pesa menos que un paquete de cabritas en este país) se dan el gustito de basurear a la poca gente objetiva, a esos pocos que cargan con una luz de realismo porque saben de lo que hablan, comprenden que un país no vive de ilusiones sino de tareas y de reformas concretas, que ataquen el hambre hoy y nos auguren también pan para mañana. En síntesis del realismo que necesita la política, porque la política es el "arte de lo posíble" y no "el arte de la oratoria".

En relación a lo ya dicho, mi pregunta el día de hoy es, ¿Porqué tanta bronca contra Sergio Melnick?. El actual panelista de Manos Libres de Megavisión parece tener a todo el mundo en su contra, entre los mismos panelistas (con cierta excepción de Constanza Stipici), la gente en la calle y hasta ciertos personajes públicos que se la han ido en contra. ¿Porque no se ponen a analizar mejor el populismo asqueroso de Ricardo Solari (alias Mafalda) o la poca convicción de Ximena Rincón?, ¿Es razonable dar más asidero a la utopía que cargan en las mentes estos personajes en lugar de las verdades que dice Melnick?.

Si soy de los pocos que da crédito a Melnick no pienso que este mal, es que decididamente nunca me tragué las quimeras del político chilensis común y corriente. Todos los panelistas de Manos Libres son lideres de opinión y con tremendos respaldos tras de si que son sus propias trayectorias en la política nacional, sin embargo la mayoría dilapida populismo en sus comentarios demagógicos y cínicos que ni ellos mismos se creen. Melnick no es así y por eso más de la mitad de los chilenos lo odia, aunque lamentablemente el tipo también ha sumado a su mala fama algunos desafortunados comentarios y condoros varios.

jueves, 4 de diciembre de 2008

El mercado es anterior al Estado

Es común tildar de capitalistas a quienes exaltan las virtudes del mercado. Pues bien, yo digo que quien esté en contra del mismo, o es un ignorante o desconoce una de las principales leyes en que se fundan las relaciones humanas y que históricamente ha forzado la convivencia de distintos pueblos, llamados en principio a ser enemigos. Con esto último afirmo que el mercado es en esencia pacífico y del Estado, lamentablemente, no siempre podemos decir lo mismo.

El título de este post no es un mero cliché, es sólo una afrimación en base a lo que ha sido la historia del hombre. El mercado es anterior al Estado, por que las naciones son anteriores al Estado también y naciones completas sin Estado definido, fueron comerciantes en la antiguedad. Así mismo el mercado llama a la oportunidad, a la astucia e inteligencia del comerciante, no es por ende una cuestión social como lo es el Estado, es mucho más individualista y el Estado en principio fue sólo la organización de la nación destinada a velar por la integridad de los individuos y su titularidad sobre las propiedades obtenidas (propiedad privada), castigando a quienes se hicieran de ellos ilegítimamente.

El Estado es por ende regulador y coercitivo, tanto poder ha permitido que su función primaria ya mencionada se desvirtuara y que en la actualidad se tome más atribuciones de las correspondientes, es así como hoy el Estado se impone como Estado subsidiario, distributivo y Estado regulador del mercado y la riqueza (todos lo son). El Estado, se podría decir que es el justiciero arbitrario, un Robin Hood trasnochado. El mercado en cambio premia las buenas decisiones y se constituye en castigo a las malas. Libre de ataduras el mercado es un medio perfecto para la gente arriesgada, sacrificada y trabajadora. El Estado en cambio alimenta un parasitismo peligroso, en el que unos cuantos ganan en base a la merma de las ganancias legítimas de muchos.

Entre los pueblos de la antiguedad, se puede observar a simple vista que aquellos aparentemente más sofisticados desarrollaron formas estatales que no tardarían en volverse absolutistas, imponiendo una moral peligrosa, jerarquías raciales y sociales como las de los arios en la India o sus homólogos en el Imperio Romano (Patricios vs Plebeyos) y Grecia (los ciudadanos de la polis griega vs los de las ciudades aliadas o conquistadas). Los francos en la Galia hicieron exactamente igual sobre una mayoría romano-gálica y los efectos tardíos de aquella segregación terminarían con la sublevación del tercer Estado en el siglo XVIII sobre la aristocracia, el clero y la monarquía, dando inicio a la ilustración, un mítico episodio revolucionario y la toma de fuerza de los preceptos liberales de igualdad y fraternidad en todo el mundo, así como también un freno al expansionismo totalitario del Estado, aquel Robin Hood, cada vez más semejante a Nerón, emperador de Roma.
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Petra, una de las rutas de comercio más antiguas del mundo. Unía el mercado mediterráneo con las rutas de la India. Se ubica en la actual Jordania.

Sin embargo otros pueblos llamados "errantes" se fundaron en el comercio y algunos de ellos se constituyeron en poderosas factorías, que más tarde bajo una forma estatal terminarían desapareciendo. Nada más claro que el caso de los fenicios y sus herederos, los cartagineses. Fueron los fenicios de origen cananeo (emparentados con árabes y hebreos), uno de los primeros pueblos en gestar una identidad nacional en los márgenes del mercado mediterráneo y no en el Estado y su innata belicosidad como hizo la mayoría de los pueblos vecinos.

Los fenicios fundaron colonias en España, sur de Italia, sur de Francia, África, costas de la actual Inglaterra y hasta en los bordes costeros del sur de Gales y Suecia. Comerciaron con todo el mundo conocido y más allá. Se dice inclúso que habrían sido los verdaderos descubridores de América y si en principio su raza era la cananea, con la apertura al mercado y el contacto con decenas de pueblos distintos (además del comercio de exclavos hacia oriente y occidente), terminaron por ser una de las primeras sociedades cosmopolitas, inclúso anteriores a Roma. No obstante, la riqueza de sus tierras y de su gente (aventajados mercaderes), terminó atrayendo a aquellos pueblos mediterráneos de Estados más fuertes, que como el Imperio Persa, Egipcio, Griego y Romano los absorvieron lentamente.

Otros pueblos de consitución similar a la fenicia, aparte de los cartagineses, fueron los pueblos del mar o pelásgicos que se establecieron a orillas del mar negro y las costas mediterráneas turcas, para luego crear algunas colonias que quedarían registradas en la historia al menos nominalmente, como es el caso de los filisteos o filistinos, probables ancestros de los actuales palestinos. Así como ellos, también los hebreos son un "pueblo errante", perseguidos en algunos casos y comerciantes en otros tantos, se dispersaron tempranamente en el Imperio Persa, luego en las tierras romanizadas y de ahí a tierras más abandonadas por la occidentalización, como es el sur de la India. A partir del comercio romano en Egipto, muchos mercaderes hebreos fueron los que viajaron a la India (a traves del mar rojo) formando colonias hasta el día de hoy persistentes. La tradición judaica subsiste al paso de los siglos y eso permitió que no se perdieran sus vestigios.

Así mismo los judíos asquenazis colonizaron hace siglos el corazón de Europa (Europa Central), fueron tratados de marranos en España, como ciudadanos de segunda clase en Italia (italquims) o en la actual Rusia. Todo en base a prejucios e ignorancia del europeo tipo, intolerante con las tradiciones y con el hecho de que este ha sido desde siempre uno de los pueblos más prósperos, comerciantes y exitosos capitalistas que alimentaron la insana envidia de sus coterráneos y que más allá del prejuicio y del racismo, desde siempre constituyó un aporte al progreso europeo, a su música, las letras, la ciencia, la política, la filosofía, la física, etcétera. Spinoza, Disraeli, Einstein, Marx, Lenin, Chaplin, Kafka, son sólo algunos nombres en que se reconoce un legado y hasta un cambio de rumbo en la historia de la humanidad.
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Gran mercado pesquero de Catania, Sicilia.

Así como judíos, fenicios y pueblos del mar, fueron los errantes de la antiguedad. Ergo aquellos pueblos sin estructura estatal o estructura estatal derroída, en el caso del antiguo reino de Israel. En la actualidad siguen existiendo otras naciones, desprovistas de un Estado que vele por sus intereses nacionales, pero jamás ha existido una sola nación o individuo fuera del mercado, pues este es el medio en que interactúan los seres humanos desde temprana edad y sin el cual no podrían subsistir.
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El mercado es una esfera individual y a la vez colectiva, no como el Estado que es absolutamente colectivo y dominado por unos pocos. Quizás no todos esten conscientes de lo siguiente, pero: "Todo es mercado", absolutamente todo se tranza, desde un favor pagado con otro favor no oneroso, a una relación afectuosa en que cada uno de los amantes (mujeres y hombres) se ofertan en el mercado amoroso como "buenos partidos" - chicas lindas o inteligentes, tipos feos pero con plata, mujeres de edad avanzada que te puedan mantener en el caso de ser un parásito, etcétera. En el mercado del amor como en cualquier otro mercado, es el plus de una virtud lo que vende y capta la atención de quien a la vez actúa como ofertante y comprador.
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Ayn Rand lo diría mejor: "El capitalismo convierte a los hombres en comerciantes que se relacionan voluntariamente". Sin embargo el capitalismo del que nos habló Rand es sólo la aceptación de la existencia del mercado. El mercado es anterior al Estado, porque desde siempre han existido pueblos e individuos libres y desprovistos de Estado, en cambio jamás un sólo ser humano ajeno al mercado, salvo que fuera un ermitaño.
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Es pertinente al actual nivel de globalización que vive el mundo, replantearnos este tema. Podríamos ser el día de mañana nosotros mismos quienes estemos lejos de nuestro Estado, pero estaremos completamente seguros de sobrevivir, teniendo en mente que somos individuos independientes que necesitamos establecer relaciones con nuestros pares y tranzar prestaciones de acuerdo y beneficio mutuo. Para esto no se necesitó ni se necesitará nunca del Estado, pues el Estado es dueño de otra naturaleza, a veces muy distinta a la libertad del individuo, no así el mercado que es el mejor escenario en el que este puede desenvolverse, libre de falsos patriotismos, lejos del "deber social", sólo guiado por un legítimo interés personal o en último caso de la familia.
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Durante siglos fue el mar el medio más habitual que permitió transacciones comerciales entre los distintos Estados, fomentando entre ellos una competencia muchas veces insana por hacerse con el dominio de los mismos. Así son interesantes las historias de rivalidad entre Venecia y Génova por el control del mediterráneo en el medioveo o los reinos de España y Gran Bretaña por el predominio del comercio atlántico en la época moderna.
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El mercado es libre y accesible a todo el mundo, no hace diferencias de raza, estatus social, ni establece jerarquías de poder, ni promueve la distribución de la riqueza. En la transacción se entiende que todos ganan, en los buenos negocios se triunfa y en los malos se corre el peligro de quebrar. El Estado en cambio promueve la mantención de un status quo de estratificación social o étnica, una estructura cohibitiva de la libertad y de los naturales procesos sociales. Se empina como garante de la nacionalidad, cosa que no debe ser. Por regla aplica la fuerza para mantener el orden interno y acallar las voces disidentes y no así la seguridad e integridad de la nación como era su función vital.
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El Estado sigue siendo la herramienta de los poderosos para mantenerse en la cúpula de las sociedades y dirgir el teatro político y económico. Pero sabemos algo ya y es que al márgen de la política, la economía y el mercado son competencia de todos y cada uno de los individuos sin excepción. Es por tanto darle demasiada atribución al Estado permitir que se haga con esa mano, sean cuales sean sus intereses, pues como dijo alguien por ahí: el "altruismo no existe" y tras cada noble iniciativa, corre el interés de ciudadanos deshonestos.
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Si apelamos a la libertad, el mercado que nos representa ha de ser tambien libre, igual de libre que cada uno de nosotros.
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domingo, 9 de noviembre de 2008

¿Está descartada la teoría del chorreo?

La teoría del chorreo, símil y corolario de la mano invisible de Adam Smith, divide al mundo casi desde que su publicación en "La Riqueza de las Naciones" de 1767, en ella se exponen los básicos preceptos liberales en el campo de la economía y aunque estoy lejos de ser un diestro en estas áreas y me siento hasta un poco charlatán tomando el tema, es indudable mi fascinación por el mismo, claro que como el más común de los mortales; no lo veo más allá de un cuasi utópico ideal, mucho más ameno a economías y sociedades avanzadas del primer mundo que tienen extremadamente profundizados los criterios de propiedad privada, diferenciación de desempeños, cooperación y potencial movilidad entre los estatus sociales, algo que no ocurre por ejemplo en Latinoamérica.

Sostiene la teoría del chorreo que la prosperidad económica de los individuos, de un conglomerado de ellos o de las organizaciones empresariales, se traduce luego en un beneficio social que literalmente llega de chorreo a raíz del éxito de terceras personas y sin ser necesariamente premeditado. En cierta manera el individuo en términos de una economía liberal, clásica y no intervenida por el Estado (como lo proponía Smith) tiene total libertad para dar impulso a sus ganas (ambiciones) e ideas y de conseguir logros personales. Junto a disfrutar de ellos puede potencialmente dar alcance a otras personas ya sea ofreciéndoles trabajo o quizás erigiendo alguna herramienta u objeto a merced social, como puede ser la construcción de un hospital, un condominio, un edificio de departamentos o un casino de divertimento público, etcétera.

Interesante es la visión de Ayn Rand al respecto, quien ve con cierto ojo crítico este beneficio social en base a logros individuales e inmortaliza al respecto la célebre frase "El ego del hombre es el manantial del progreso humano". Nada más sugerente que su novela El Manantial, cuyo protagonista Howard Roark, un arquitecto idealista, diestro y muy individualista es la propia encarnación de la mano invisible, aunque revelándose contra el aprovechamiento de un grupo de constructores que pretende modificar y amoldar una de sus altas creaciones, lastimándole el ego y de paso poniendo a la sociedad (colectivizante y pro altruista) en su contra. Impar la defensa jurídica de Roark quien sostiene que no existe tal cosa como una mente colectiva, sino individual - a orden de las grandes ideas y logros de la humanidad y así mismo sentencia que "El interés del creador es conquistar la naturaleza y el interés del parásito es conquistar a los hombres".

A la luz de este tipo de reflexiones es indudable que la visión de Ayn Rand defiende la mano invisible, pero a la vez la critica, porque en general la gente común confunde la entrega de determinados individuos hacia sus propias ideas (que pueden traducirse en beneplácito del resto), con altruismo, una materia de santos o de individuos realmente poco convencionales.

Pero más allá de todos estos alcances éticos y del eterno conflicto hombre/colectivo, ¿Sería plausible en la práctica la teoría del chorreo?.- Definitivamente pienso que sí. Pongamos el caso de una industria en ciernes que necesita para funcionar de gran capital humano, esta industria es probablemente producto del logro de un emprendedor que exigiéndose así mismo y buscando su personal beneficio y máxima individual, logró de por sí otorgar un beneficio social, traducido en trabajo para una decena, quizás cientos o tal vez miles de personas. Si más industrias de este tipo surgen, habrán mayores puestos de trabajo (en el mejor de los casos pleno empleo) y cobrará más fuerza el criterio de especialización de la mano de obra. Así los trabajadores tendrán mayores incentivos para ser productivos si su empleador sabe como motivarlos en base a beneficios tales como bonos y probablemente las industrias del rubro comiencen a "pelearse" a los mejores trabajadores, en base a seductores aumentos de sueldo, mejores condiciones de trabajo o beneficios extra.

Todo lo anterior es un continuum, una evolución que en la práctica no se da tal como fue ejemplificado, ya que las economías son de corte keynesiano, existen rigideces en el mercado laboral a raíz de la participación estatal en estas materias, que en tanto se traducen en mayores desincentivos al brote de nuevas empresas o industrias, ya que la plena competitividad está descartada, no existe.

De esta forma, todo parece indicar que la teoría del chorreo es muy útil para alcanzar logros como el pleno empleo, lo que en definitiva es utópico porque el Estado siempre mantendrá cierta rigidez en el mercado laboral y así las empresas se verán enfrentadas siempre a restricciones en materias de sueldo (existencia de estándares mínimos), previsión y otras condiciones necesarias para el bienestar social de los trabajadores.

Sin embargo, es loable hacer funcional la teoría del chorreo en el campo laboral, para que los rubros empresariales sean competitivos y la oferta de trabajo no sólo aumente sino que además existan claros incentivos al trabajador por mejorar su eficiencia y así acreciente el valor agregado de su trabajo, con posibilidad de cambiar de empresa o hasta de rubro si su especialización no se lo impide, guiado por mejores remuneraciones, a la vez indexadas a una mayor productividad general de las empresas que haría que estas junto con aumentar sus ingresos aumentaran a igual ritmo los salarios nominales como también reales, toda vez que los sueldos crezcan más que la media de la inflación o el costo de la vida y también con el mejor escenario que estas empresas ofrezcan al trabajador en términos de previsión, condiciones de trabajo, imposiciones compensativas, salud, etcétera.

En definitiva la teoría del chorreo es estimable en los términos indicados (productividad, competencia por el trabajo y aumentos en el sueldo, mejor desempeño...) pero que baste por si sola es darle demasiado crédito a las teorías liberales clásicas. Se necesita irremisiblemente de un intervencionismo estatal y con este queda triangulada la relación: Estado-empresas-trabajadores, sin la cual se hace imposible entender la economía real, moderna, actual.- A estas alturas, difícil es no arrimarse al keynesianismo, aunque es indudable que un Estado muy omnipresente en esta relación, no será nunca la solución.