"Hay un sistema feudal que se está estableciendo a través del impuesto progresivo y que perjudica una dimensión muy importante de la sociedad abierta; esto es la movilidad social.
Si planteamos la sociedad como una pirámide: en un sistema abierto quien esté en el vértice y no sirva, debiera bajar con la velocidad necesaria y quien esté en la base y sirva, debiera subir con la velocidad necesaria.
En países donde hay fuertes impuestos progresivos y vemos que hay alguna movilidad social, es porque están evadiendo o se ganaron la lotería, pero dentro del sistema es imposíble progresar.
El impuesto progresivo en algunos países es un verdadero privilegio para los más ricos porque están eliminando a los que vienen de abajo. Se establece un verdadero sistema feudal donde el que nace rico muere rico y el que nace pobre muere pobre, independiente de sus eficiencias"
lunes, 18 de julio de 2011
El estigma del impuesto progresivo
viernes, 15 de julio de 2011
Chile, una situación insostenible
Las más multitudinarias marchas de estudiantes en dos décadas de democracia y a lo largo de todo el país, indican que como ciudadanía hemos llegado al tope de nuestra tolerancia y que tal vez estemos presenciando los indicios de una de verdadera revolución social, en pie contra las antiguas disposiciones del orden político/estatal. Estas marchas no son a mi modo de ver un boicot contra el actual gobierno de derecha, sino más bien la explosión de un descontento acumulado por más tiempo del sostenible contra la clase política en general, la cual hasta el momento no ha podido encausar la equidad, aún siendo que la realidad macroeconómica de Chile es la de un país que ha crecido sostenidamente a lo largo de los últimos treinta años.Sumen a las manifestaciones, el hecho de que los nuevos actores sociales, no son en absoluto puntuales focos de la ciudadanía (aunque muchos personeros intentan confundir a la opinión pública, mezclando a los manifestantes con el lumpen que ensucia cada marcha con sus barricadas y saqueos) son más bien la comunidad en su conjunto: estudiantes universitarios, colegiales, padres, familias, jóvenes profesionales, trabajadores públicos y privados, etcétera. Chilenos de todos los estratos y visiones políticas que regados por esta llamada "era de la información" ya no desconocen la realidad de su país, ni son los ciudadanos pasivos de los años '70 y '80, temerosos de ser considerados subversivos por un Estado militarizado, tampoco son los jóvenes de los '90 que se vieron fuertemente representados en "el no estoy ni ahí" del ídolo Marcelo "Chino" Ríos y de una generación que observó con recelo la política y todas las materias de interés país, cercadas por una manada de políticos, economistas y tecnócratas, que se sintieron llamados a construir mesiánica e inclusivamente un nuevo país tras el retorno a la democracia.
Las actuales marchas en Chile, se nutren de varias referencias, que llevadas a la práctica y perfeccionadas, pueden hacer de ellas un arma de presión determinante, que no sólo llegará a marcar un precedente, sino también servir como modelo de movilización cívica para otras sociedades en el mundo. El referente más directo de estas, son las marchas estudiantiles del año 2006 en oposición a la LOCE y que entre sus objetivos lograron destituir al Ministro de Educación de la época: Martín Zilic, están también las actuales revueltas sociales en todo el mundo (Grecia y España fundamentalmente) y hasta una "Primavera Árabe", hechos que invitan al ciudadano común a expresar su descontento en grandes turbas que en momentos categóricos no temen enfrentarse a la represión policiaca o militar (dependiendo del país), especialmente cuando el futuro se ve intrincado y nada ni nadie te da seguridad de una pronta salida.
Un modelo económico que no es funcional a las condiciones de un país, no puede sostenerse en pie durante tanto tiempo (nuestra historia republicana ha sido testigo varias veces de esto), pues bien, este no parece ser el caso del actual. Después de todo el mal llamado "modelo chileno" ha prosperado tres décadas, sobrevivió seis gobiernos y a fuerzas políticas de la centro-izquierda y la centro-derecha que lo han matizado a su acomodo.
En realidad, el Modelo Neo-liberal o mejor dicho: la Economía Social de Mercado es sin duda el mejor modelo económico para Chile (país pequeño que necesita abastecerse del mundo) pese a que por sí solo no está en condiciones de consolidar la igualdad: criterio bloqueado desde larga data en las sociedades latinas o mediterráneas, que a diferencia de las comunidades del norte de Europa no abolieron del todo la estratificación (la peor de todas: la psicológica). Esto último explica en gran medida porqué el libre mercado y en general: todo espíritu de lo liberal opera óptimamente en países como Inglaterra o Alemania y deviene en constantes crisis en las realidades de España, Italia, Portugal o Grecia, que ingresaron hace un buen tiempo al quintil de los países medianamente ricos e industrializados, pero sin solventar hasta ahora sus desventajas.
Por eso, antes de culpar a un modelo económico en particular o señalar a otro como el correcto, debiéramos analizar nuestra historia. El hecho de que las desigualdades económicas y sociales en Chile sean alarmantes, tiene que ver menos con el modelo que con la preexistencia de una estructura de la injusticia; un algo que sobrevivió desde nuestra época colonial a la independencia y a la república. En otras palabras, culpemos de la segregación histórica en Chile y el resto de América Latina a quienes realmente son culpables directos: la Corona Española y hasta nuestros tatas europeos que se fueron agregando pacíficamente al sustrato nacional, pero adaptando a la vez un estatus quo de aparteid implícito/disimulado, donde el blanco sigue teniendo preeminencia sobre el mestizo y el mestizo sobre el indígena. Ahí y nada más que ahí reside la verdadera génesis de tal estigma, en la negación misma de los principios liberales (¿qué igualdad?) y hasta de los derechos humanos más elementales.
Hoy más del 80% de la población chilena se reconoce como castiza o mestiza en lo racial, razón que aniquila el patético fundamento de la raza, aunque estructuralmente sigue vivo, transmutado en el clasismo y otras duras formas de segregación. No es de extrañar por ejemplo que los Barros Luco, los Vicuña Mackenna, los Larraín o los Errázuriz nos sigan gobernando (como fantasmas de un pasado/presente) por medio de sus descendientes, como si de un linaje de sangre azul se tratara. La intransigencia de la élite política es sólo una más de las manifestaciones de este estatus quo conservador y tradicionalista en el que está cimentada toda la vida institucional de Chile. Hace un tiempo sentenció en un canal de televisión el extravagante Juan Cristóbal Foxley que "Chile es un club" y aunque duela, el muy imbécil no deja de tener razón.
Las actuales movilizaciones son expresión de una ciudadanía más consciente y culta, la cual ya ni se banca a los políticos, ni tienen porque asumir las condiciones históricas de la desigualdad en un país hecho a la medida de una casta dominadora, de unos pocos privilegiados, gente que hoy en día no tiene más herramientas que aquellos que se han visto en situación de segregados, como para considerar que las cosas "marchen bien" o que no existen evidentes grados de injusticia en el país.
Naturalmente esto ya no pasa por quitarle el apoyo al gobierno de turno y demandar la salvaguarda de la oposición, es la realidad histórica de Chile la que está chocando con un colectivo ciudadano diferente, más consciente, más culto y más abierto al mundo. El chileno en tales términos ya no apuesta ni a derechas ni izquierdas (las encuestas de los últimos 5 años así lo demuestran), porque concibe que en su país la clase política fracasó en su conjunto. Es problema de ellos que continúen sacándose los ojos y festinando con sus fracasos, la gente ya se cansó del circo y se aburrió de recibir migajas de pan. Hoy más que nunca exige acción y las herramientas suficientes para ser verdaderos protagonistas de sus propias vidas!
Que sus intenciones de privatizar y hacer "acomodos convenientes" de la economía y de las empresas públicas a modo hormiga choque hoy con el actuar de dirigentes laborales, sindicalistas y una ciudadanía organizada y fuerte, es algo que debieron prever con mucha anterioridad y si ya no se sienten cómodos con haber asumido la dirección del Estado, la opción más decorosa es reformularse o ya no intentar si quiera retenerla. Hace unos días Sebastián Piñera declaró insulsamente que es más difícil ser Presidente que empresario, ¡sorpresa amigo mío!: los 16 millones de chilenos no somos acciones ni papeles inertes, somos actores sociales con el poder de desbancar gobiernos, en especial si estos no aportan nada realmente o pugnan sólo por el interés de su propia gente.
En lo personal, veo con buenos ojos toda esta suerte de marchas y manifestaciones (con salvedad de las detestables acciones del lumpen), me hablan de un país cívico y de una ciudanía cada vez más comprometida con su identidad y con un proyecto de país, en otros tiempos -para provecho de los políticos- difuso. Esta nueva ecuación nos da fuerzas para no permitir que se sigan cometiendo ciertas arbitrariedades hacia el futuro.
Ciertamente hay gente que protesta y marcha con desconocimiento absoluto de causa, y otros que durante 20 años, teniendo oportunidad de mejorar las condiciones del país, no hicieron absolutamente nada sustantivo y hoy quieren tomar partido del descontento popular (¿Está tan muerta la Concertación que su única manera de emerger de las cenizas es exacerbando la cisis del Gobierno, no peor por cierto que muchas de las propias?). Yo en lo personal sumo mi espíritu al de los jóvenes y a los estudiantes universitarios, estoy con la gente que terminado un ciclo se pregunta ¿y ahora qué?, ¿dónde está el futuro?, pues aunque el Estado nunca me ha dado nada ni yo he pedido nada de él, no me es indiferente la realidad de muchos otros que sólo tienen en esta institución los medios y la posibilidad de aspirar a un mejor futuro.
En un país donde la pobreza es un mal endémico, es contra natura el impulso por privatizarlo todo. En tal caso me asumo cuasi partidario de las visiones liberales reformistas de principios y mediados del siglo XX y del pensamiento radical que tuvo su cénit en el modelo cepalino, después de todo, no podemos negar que sigue siendo el Estado la institución cardinal del Tercer Mundo.
martes, 17 de mayo de 2011
Segunda cuenta pública del Presidente Piñera: El contexto y los potenciales anuncios
En cuatro días más presenciaremos la nueva cuenta pública del Presidente en funciones, Sebastián Piñera Echeñique, la cual desde luego no estará exenta de polémicas, especialmente en lo tocante al tema cardinal de las últimas semanas en la opinión pública: la aprobación de HydroAysén.Resulta bastante curioso también, que previo a esta nueva cuenta pública, las apreciaciones del oficialismo y de los sectores opositores sobre lo que se ha hecho, las promesas cumplidas y las que aún quedan en curso, discrepen bastante. Un reciente estudio de RN y la UDI arroja como resultado que en este año y fracción de gobierno se han cumplido cerca del 75% de las promesas de campaña, mientras que otro estudio, llevado a cabo por el centro Democracia y Comunidad (ligado a la Democracia Cristiana) fija en apenas un 14% las promesas cumplidas desde la última cuenta pública, reconociendo los mayores logros en el sector de la Educación e incremento de la Seguridad Pública.
Es evidente que en la cuenta pública 2011, se pondrá gran énfasis a las cifras de crecimiento económico sostenido de los últimos meses (en torno al 6%) y a los 480 mil nuevos empleos que ha generado la economía en este tiempo. El tema del postnatal también será puntualizado, atribuyendo culposas responsabilidades a la oposición por haber estancado la aprobación de la ley. Y entre los anuncios, muy probablemente varias líneas aborden el nuevo proyecto de ley firmado ayer, destinado a terminar con la Ley Reservada del Cobre, mediante la cual Codelco aporta 10% de sus ventas a la compra de armamento para el ejército.
Un contexto favorable para la cuenta pública de este sábado 21 de mayo, son los índices macroeconómicos y el clima de optimismo reinante en el Gobierno a raíz de que nuestro país subió del puesto 28 al 25 en el ranking de competitividad mundial. Respecto a lo mismo, resultarán claves los anuncios sobre la creación de una Oficina para la Competividad, operativa dentro del Ministerio de Economía y que pretende impulsar varias reformas microeconómicas para los próximos 10 años, así mismo será anunciado el nuevo aporte gubernamental de US$ 500 millones a las PYME agrícolas para el periodo 2011-2014.
Claramente esta será una cuenta de cifras alentadoras y que redundará en el optimismo del progreso económico, aunque queda por verse el alcance del efecto HydroAysén, mismo que minó gran descontento popular hacia el Gobierno en el último tiempo, ¿Ensombrecerán las marchas el clima de anuncios y recuento de logros tangibles?, lo sabremos este sábado.
jueves, 12 de mayo de 2011
El "oro tinto" chileno
No solamente del cobre vive Chile, una industria de exportación mucho más sofisticada y actualmente en plena expansión es sin duda la del vino. Si años atrás los productores masivos de esta bebida típica de la dieta mediterránea alcanzaban prestigio poniendo la cata de sus productos en las grandes subastadoras en Nueva York, Londres o Berlín, hoy en día morirían por ingresar al mercado chino y a las grandes subastas de Hong Kong.Hoy por hoy, no son ni Estados Unidos ni Europa los principales mercados a los que están apuntando las firmas vitivinícolas, lo es en cambio uno menos tradicional dentro de este negocio y cultura culinaria: Asia. El enfrenable crecimiento económico de países como China, la India, Corea y Taiwán, como así mismo del golpeado Japón está cambiando el rostro y configuración del mercado del vino, como también de otros productos occidentales que sólo se consumían en países del hemisferio... no es un dato menor considerar las altas tasas de crecimiento de estos países; en China por ejemplo, donde la economía crece en un promedio de 9% anual, son de a miles los "nuevos ricos" que surgen a diario e indudablemente esta gente ha ingresado a un quintil de la población en que los gustos y estilo de vida son más distinguidos y primorosos, el clima propicio donde el buen vino encuentra sus espacios. Si sumamos a esto la incalculable cantidad de hoteles y restaurantes de lujo que se construyen cada hora en China, las posibilidades del vino como producto de exportación de primer orden, aumentan considerablemente.
Otra economía a la que no debiéramos quitar los ojos de encima, es Taiwán, otrora un país pobre, pero hoy en día la economía que más crece en el mundo: un 18% de promedio anual. Son además el segundo productor mundial de artículos tecnológicos, pero en cuanto a recursos primarios, energía, industria básica y productos de consumo, son altamente dependientes, un país con el cual todo el mundo quisiera comerciar.
Sin duda, son incalculables las posibilidades que ofrecen los mercados asiáticos para pujantes economías como la nuestra y creo que Chile, desde los años '90 a la fecha ha sido eficiente en colgarse del actual boom económico de estos países, aunque muy probablemente no esté aprovechando las ventajas comparativas sobre sus competidores más directos. Respecto del cobre está todo dicho: China y los países del sudeste asiático son nuestros principales compradores, pero en la industria alimenticia es evidente que Perú va algunos pasos adelante: el vino peruano, por ejemplo, no goza de gran fama en los mercados tradicionales, pero está igual de posicionado que el nuestro en las grandes subastas de Shangai y Hong Kong, a la par del Pisco.
Actualmente los países latinoamericanos junto con diversificar sus mercados (para no ser dependientes y sobrevivir a potenciales periodos de crisis de sus compradores) están produciendo un sesgo hacia Asia; Venezuela y Perú son dos economías que ven en el continente amarillo, una mayor proyección futura para sus productos, mientras otras naciones se quedaron estancadas en los intercambios tradicionales con EE.UU., Europa y el subcontinente o en el mercado internismo en los casos puntuales de Argentina y Brasil. Es una ventaja enorme que nuestro "oro tinto", más que competir, se cotice bastante bien en países que tienen gran conocimiento sobre este elixir y que desde luego figuran como principales productores: España, Italia, Francia, EE.UU., Brasil, etc.
Sería factible, por lo tanto, esperar que el gran prestigio internacional del cual goza nuestro vino, explose en un boom de dimensiones inimaginables, acorde al nuevo estilo de vida al que están accediendo varios millones de personas en China y el resto de Asia, lo que también devendría en un cambio de patrones culturales, de tal forma que dentro de unos años el vino no sólo estará al alcance de los bolsillos más pudientes en estos países, sería esperable que toda la producción nacional - incluyendo al vino de "no almacenaje" - sea demandado por un mercado que crece sin tope visible. Indudablemente esto forjaría en el país otro microclima cultural y económico, respecto del cual cada chileno - desde el inversionista al agrónomo, pasando por el comerciante y los entendidos de marketing - querrá formar parte para obtener su propia tajada. Mientras tanto las enotecas en China y otros países de la región, continúan acumulando millones de botellas que pasados los años serán vendidas a precios mucho más altos, porque el buen vino "no se pica", el buen vino se revaloriza con el tiempo.
martes, 12 de abril de 2011
VIDEO DE UTILIDAD PÚBLICA
Siempre lo he tenido en cuenta, pero no está de más informar a la gente al respecto. Para las grandes cadenas de supermercados en el país: "La caridad parte por casa".
jueves, 31 de marzo de 2011
KLAUS JAFFE domingo, 20 de marzo de 2011
¿Existe una ciencia para hacerse rico?
Hace unos cuantos días llegó a mi poder la interesante obra del norteamericano Wallace Wattles, "La Ciencia de Hacerse Rico" (1910), la cual, a diferencia de lo que muchos podrían pensar no es un libro de tips: en ella no se condensan datos de creación de riqueza forjados en el ahorro, la inversión, el buen desempeño en el negocio bursátil ni nada por el estílo. Expone en cambio que el hacerse rico es una disposición personal, un reto mental, que significa pensar y actuar de "UN CIERTO MODO", alineados con la naturaleza del universo (que es expansiva), y en tanto el hacerse rico corresponde a una especie de deber y este deber, este actuar de "UN CIERTO MODO" va ligado a una esencia creativa, no así competitita: el mentalizarnos en nuestros objetivos y trabajar en pro de ellos, sin sacrificar a nadie más que a nosotros mismos con tal de alcanzarlos.
Ayn Rand en cambio, posee una biografía muy distinta: nacida en la Rusia de los zares, en el seno de una familia de prósperos comerciantes judíos, vió como tras la revolución bolchevique sus padres lo perdieron todo, siendo obligados a emigrar a los EEUU. Este fue el punto de inflexión de sus ideas contra el altruismo (al cual consideraba la más parasitaria de todas las mentiras) y su visión crítica respecto de la "mano invisible" o "teoría del chorreo" de Smith, siendo la primera autora en considerar que dichas externalidades, sólo resultan negativas para el creador de riquezas o arquitecto de las grandes ideas, pues tal como expuso en su potente obra "The Fountainhead" (1943): "El interés del hombre creador es conquistar la naturaleza y el interés del parásito es conquistar a los hombres".
Para finalizar, me encantaría responder de manera afirmativa a la pregunta de este post y sostener como Wattles la infalibilidad de su (supuesta) ciencia para generar riqueza, aunque no me quede tan claro el alcance que puedan tener estas ideas en realidades como la nuestra, donde las desigualdades sociales son alarmantes y hasta la libertad de soñar parece haber quedado restringida a una estática minoría. De todas formas, soy tremendamente liberal y creo en el poder que carga cada uno de nosotros para hacer del mundo lo que que deseemos, más allá de toda traba o limitación. Wattles también exhorta a olvidarnos de que a los gobiernos prexistentes conviene "mantener a la masa en la pobreza" o de que los grandes sistemas industriales continúan dictando la norma del mercado. "Una MENTE QUE AVANZA y tiene FE en que podrá generar riqueza, no se mantendrá mucho tiempo en la pobreza", apunta con toda convicción el americano.
sábado, 11 de diciembre de 2010
El dinero y su relación con la libertad
En la vida, existen dos vías para ser realmente libre:.
2) Formarse un capital, constituír un negocio y no depender económicamente de ningún tipo de empleador, más que del libre juego de la oferta y la demanda (mercado).
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Ambos caminos son tremendamente peliagudos, tanto que nos han enseñado que la mejor opción es rendirse al sistema, estudiar, estudiar y estudiar, pero no por simple y llana satisfacción, sino por defender un título profesional, para de esta manera ser un empleado bien remunerado, tener más competencias que el resto y que por tanto, no puedan prescindir tan fácilmente de nosotros en nuestros puestos de trabajo.
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Nadie nos enseñó en cambio a ser emprendedores, y casi sin darnos cuenta nos inculcaron desde la más temprana formación una relación de amor/odio hacia el empresariado y hacia el gran capital, sin detenernos a analizar, por otro lado, la tremenda impronta que tienen las PYMES, para países en desarrollo como los nuestros.
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Creemos estar condenados a cualquiera de las siguientes opciones: o a esforzarnos y ser un profesional más, que mejora sus eficiencias con los años, los títulos y la expertice laboral o un empleado de menor rango, siempre prescindible y en tanto pisoteado a más no poder por el sistema o en el mejor de los casos: haber nacido tremendamente ricos y sin grandes preocupaciones (la gran mentira del discurso proletario). Desde este punto de vista provienen todas las animadversiones y el resentimiento social de las capas bajas a las clases acomodadas.
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Desde luego, los pobres siempre reclamarán injusticias, porque su libertad está subordinada a la dependencia económica de los ricos. Y los ricos podrán especular todo lo que quieran con su dinero, con la posibilidad de multiplicarlo en cada buen negocio o perder cantidades no comprometedoras, que por otra parte tendrían que estar respaldadas en acciones, sustentadas a alzas y bajas del mercado.
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La riqueza sin embargo, no es una condición de plenas virtudes, exige mucho, pero mucho trabajo, ideas, reinversión y el poder mirar más allá de lo trascendido. En general, los verdaderos ricos (económica y espiritualmente ricos) en algún momento, ellos o sus familias, también fueron pobres, conocen el valor del dinero y desarrollaron a lo largo del tiempo un poderoso olfato para los negocios o para multiplicar su capital. Es por esta razón que la riqueza no es sinónimo de arribismo, de lo ostentable de las apariencias, sino de mucha austeridad e inteligencia. Ancleto Angelini, por ejemplo, quien fuera por años el hombre más rico de este país, a diario no manejaba grandes sumas de dinero, nunca se dió la gran vida, no tuvo una limusina ni una mansión de 40 habitaciones, vivió como el trabajador que siempre fué y el dinero no lo absorbió en absoluto..
Si el dinero nos gana la partida y se convierte en nuestra razón de ser, si cada peso que entra en nuestros bolsillos lo mal gastamos y no lo invertimos en algo fructífero, simplemente jamás podremos optar a tener mucho dinero, a menos que hayamos nacido con capital regalado o heredado, o en caso de aquellas "mujeres masetero": se logre dar caza a un millonario. Pero hasta en tales casos, las opciones son mínimas, ya que la mujer en cuestión tendría que estar dotada de pies a cabeza de una despampanante belleza física.
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Lo que no podemos hacer en ningún caso, es permitir que todo el $ que llega a nuestras manos se finiquite en deudas y consumo, sin destinar una pequeña parte que sea, a ahorro o inversión. Vivimos en la era de las tarjetas comerciales y del "crédito a descrédito", gracias a ello podemos optar a tener en nuestro poder mucho más de lo que la billetera en el corto plazo puede, sin embargo, comprar a crédito no significa que nos convirtamos en dueños de lo obtenido, lo estaremos pagando con creces, llenándole las arcas a los grandes capitalistas, estresándonos a más no poder y viviendo con cifras negativas, en una inopia disimulada.
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Thomás Jefferson, tercer presidente norteamericano, luchó toda su vida por suprimir la esclavitud racial, pero previó que una vez superada esta, revendría en una nueva forma, ligada a la dependencia económica, a la deuda del hombre con la banca. El sueño de Jefferson fue que todo norteamericano fuera un hombre libre y emprendedor (un comerciante, un PYME), y hoy el mundo está videnciando todo lo contrario: somos una selva de consumidores, de poca visión y previsión, acogotados en deudas, esclavos de la banca y al servicio de los ultra-ricos y poderosos, que no son aquellos que nos dan trabajo y nos permiten sobrevivir, sino quienes nos ofrecen la nefasta gestión de comprar hoy y pagar mañana.
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lunes, 18 de octubre de 2010
Concertación, ¿existes?
Con un país que ha vuelto a crecer a niveles óptimos y sin sacrificio de las políticas sociales, un gobierno que ha tenido un excelente manejo mediático y pragmático en cada uno de los fenómenos que nos han golpeado este 2010: un año inusual y "muy accidentado", convengamos en decir que La Concertación (como oposición coherente) está tendiendo a desaparecer. A estas alturas es casi un fantasma político y de no muy buen renombre, inclúso sus abanderados parecen haberse reducido de manera manifiesta..
No caeré en el chaqueteo de desconocer todo el progreso que cada uno de sus cuatro gobiernos nos legó, como ellos hicieron a lo largo de veinte años con las pautas heredadas del Gobierno Militar, reprochable en materia de derechos humanos, pero imponderable en su política económica y de desarrollo social, como así mismo el primer responsable en cambiarle el rostro a este país, que en palabras de Miguel Otero para una entrevista reciente con el programa Cita Con la Historia, desde aquel momento dejó de lado su sino tercermundista, siempre dependiente de la ayuda económica externa, tomando por primera vez las riendas de su propio destino.
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Meses atrás, ¿No fueron acaso los prelados de La Concertación quienes trataron de meternos miedo respecto a un nuevo gobierno de derecha y hasta ocuparon de mercenarios a los propios artistas?. Esa no es más que la pequeñez de la política, producto del miedo a perder el derecho de "seguir estrujando la teta de la vaca", hace 20 años la derecha hizo exactamente lo mismo en relación a la Concertación, achacándole el espectro marxista y revolucionario del insulso Savador Allende (que de salvador por cierto, nunca tuvo nada). En la actulalidad vivimos otro estadio, muy superior felizmente al del resto de países del continente.
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Chile apunta al progreso y se desmarca cada vez más de la "mediocridad sudamericana", de todos sus retazos ideológicos y de sus pseudo-democracias. En esta nueva era, tal vez no sea tan optimista ni pretencioso el volver a considerarnos "jaguares".
miércoles, 29 de septiembre de 2010
Vamos por buen camino
Liderazgo funcional, el país creciendo a un 7%, eficacia y eficiencia en la asignación de los recursos públicos. .
La Concertación no lo hizo mejor en los últimos cinco años, dejen de una vez por todas de criticar lo incriticable!.
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Llegó por fín "El Cambio" que debiera a todos contentarnos. Gana Chile, ganamos todos.
domingo, 1 de noviembre de 2009
Globalización, lo bueno y lo malo
Viñeta positivista No dejo de pensar que los primeros pasos de la brillantéz humana se dieron en China, en la India, en Babilonia o en Egipto, países que de alguna manera hoy son considerados ajenos y hasta enemigos de esta globalización occidentalizante, siempre en movimiento.
Los árabes o los persas que legaron al mundo, siglos de prosperidad y el mayor avance histórico en los campos de la filosofía, las letras, la matemática, la religión, química, medicina y arquitectura, son considerados hoy por el patrón de fundo norteamericano, como una piedra en el zapato, culturas molestas que se resisten sumarse al carro de la occidentalización y aunque se hace patente que en muchos de sus argumentos quedaron estancadas en la edad media, ¿Qué apego pueden tener a la globalización?, ¿Qué interés puede sucitar la globalización y el progreso en una tribu rural mongólica en el norte de China o en un labrador ucraniano, en un pescador malayo, un ovejero andalúz, un pirquinero nortino o un trabajador cubano de las plantaciones de tabaco?, peligros muchos, seguridades pocas.
La globalización debiera limitarse a ser un fenómeno exclusivamente urbano, hay formas de vida ancestrales ya probadas que se resisten al cambio y es justo que lo hagan. El "yo seré tal cosa porque mi padre y mi abuelo y el padre de mi abuelo lo fueron" es una lección llena de inamovismo, pero que se corresponde mejor a las formas de vida simple y cotidiana de viejos órdenes sociales reacios al cambio y la inestabilidades del mundo moderno. Cada cual tiene derecho a velar por el lado de la moneda en que le tocó vivir.
Lo argumentos que no comparto definitivamente con ciertos detractores de la globalización, apuntan a los clásicos vicios nacionales latinoamericanos: estatismo y clientelismo, aquel parasitismo de ciertos nacionales que recuerdan con nostalgia "tiempos mejores" en que apenas terminados sus estudios básicos o medios estaban listos para comenzar a trabajar en la empresas estatales desde el inicio de su juventud, hasta una muchas veces prematura jubilación, periodo en medio del cual pudieron ser los empleados más mediocres o menos productivos, pero el trabajo no había manera de perderlo.
El Estado actual (y aquí hago lucimiento de mis convicciones liberales) debe ser necesariamente pequeño y flexible, dejando el emprésito nacional reducido únicamente a sectores estratégicos y a los recursos naturales (minería, energía, agua, etcétera). Un Estado que promueve el parasitismo colectivo, simplemente no avanza. Como toda empresa privada, el Estado debiera procurar en sus filas trabajadores responsables y dedicados, si esto siempre fuera así, Chile y Latinoamérica en general, podrían pretender algún día estar a la altura de los países occidentales más avanzados.
Para finalizar, reitero la idea de que la globalización no es ni buena ni mala, ni necesaria o descartable, no es más que un simple dato. Está ahí, continuará presente y siempre ha estado, sólo debemos aprender a llevarla. Pero como todo en la vida su existencia, trae aparejada cosas positivas y otras tantas negativas, que tienen más que ver con la globalización como medio o puente hacia la interacción o el reflejo de todo nuestro actuar humano, en lo engrandecedor tanto como en las pequeñeces.
Aspectos Positivos de la Globalización
- Procura la eficiencia y el progreso económico en los países, como bien han demostrado los logros y fracasos de las décadas recientes. Las economías más cerradas son por lo general las más parasitarias (socialmente) y las menos eficientes, productivas y por ende poco competitivas, destinadas a altos niveles de inflación, pobreza, corrupción y otros males endémicos.
- Nos muestra que el mundo es mucho más amplio que nuestro metro cuadrado, la diversidad de puntos de vista, manifestaciones culturales, creencias y formas de vida, en pocas palabras la trascendencia tanto del perspectivismo como del relativismo en todo órden de cosas.
- Aboga por el individuo y no por el colectivo: Deja abierto un gran campo de posibilidades que pueden alcanzar las personas centrándose en sus propias capacidades y anhelos, más allá de la mística social, de los lazos familiares, de la monocultura, los nacionalismos, etcétera.
- Nos fascilita la vida porque el cambio es constante, la tecnología actual no es estática y evidencia frecuentes mejoras, la información está siempre disponible, tan sólo basta con buscarla (y descartar los datos y fuentes menos ortodoxas).
- Para su esencia mercantilista no hay imposíbles: Siempre que tengas dinero y ganas, podrás tener lo que quieras de cualquier rincón del planeta: comer platos exóticos de algún país muy lejano, manejar un vehículo de última tecnología europea, viajar a cualquier parte, amoblar tu casa con souvenirs y decoración propia de cualquier cultura o de muchas culturas a la vez, etcétera.
- Agreguen las ventajas que les parezcan.
Aspectos Negativos de la Globalización
- Provoca una incómoda inestabilidad en quienes pretenden que las cosas no cambien, que las tecnologías del trabajo, competencias y requerimientos sean siempre los mismos o que el trabajo sea una fuente inagotable y muy segura.
- La globalización como la conocemos hoy, carga la bandera de la "nueva occidentalización", descarta la vida simple, la espiritualidad, la fe religiosa, la mística (lazos) social y familiar, de las culturas preoccidentales o del antiguo órden occidental centroeuropeo y mediterráneo.
- Aboga por el individuo y no por el colectivo: Tiene fundamentos demasiado egoístas, al punto de que quien no da prioridad así mismo, corre el peligro de no avanzar y quien no esté dispuesto a pasar por encima del vecino, arriesga con perder sus opciones.
- Nos complica la vida, la hace más estresante, nuestro tiempo se acorta, debemos estar siempre actualizados en información y en tecnología sino quedaremos irremisiblemente atrás. Y ya que nadie es imprescindible, muchos otros estarán en posición de reemplazarnos.
- Su escencia mercantilista pasa por alto muchas cosas: No tienes derecho a disfrutar de las ventajas materiales de la globalización si tu billetera está vacía, el materialismo hace tiempo desplazó la via espiritual y hasta el respeto por la vida y los recursos naturales. Todos los tipos de contaminación existentes son resultado del actual procéso globalizador... los países más pobres y desprovistos de políticas visionarias, son los que por lo general pagan los platos rotos.
- Agreguen las desventajas que les parezcan.
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domingo, 28 de diciembre de 2008
¿Porqué tanta bronca contra el guatón Melnick?
Sin embargo la politica antigua, esa con un dejo de demagogia irresponsable, anduvo regresando con los gobiernos socialistas (Lagos-Bachelet) y no necesariamente por responsabilidad de sus principales caudillos, cuyos empujes doctrinarios en mucho les cobraron la cuenta. Pero que diputados/personajes como Navarro, Carlos Ominami o los más ridiculos Marco Enrriquez Ominami, Alvaro Escobar y Ramón Farias, tengan voz en algún gobierno es francamente surrealista y más aún que revistan credibilidad para ciertos sectores. Eso para mi al menos es una pésima señal.
Y no voy a presentar el argumento a favor de la Derecha, por que por ese lado las cosas (hace tiempo) marchan igual o peor. Todos los partidos están contaminados con esa nueva demagogia, con esa farandulización que avecina hace tiempo el ocaso de la política nacional y aún así, con toda la ignorancia y la falta de profesionalismo que esto conlleva, muchos pseudo-políticos y parte de la opinión pública (que pesa menos que un paquete de cabritas en este país) se dan el gustito de basurear a la poca gente objetiva, a esos pocos que cargan con una luz de realismo porque saben de lo que hablan, comprenden que un país no vive de ilusiones sino de tareas y de reformas concretas, que ataquen el hambre hoy y nos auguren también pan para mañana. En síntesis del realismo que necesita la política, porque la política es el "arte de lo posíble" y no "el arte de la oratoria".
En relación a lo ya dicho, mi pregunta el día de hoy es, ¿Porqué tanta bronca contra Sergio Melnick?. El actual panelista de Manos Libres de Megavisión parece tener a todo el mundo en su contra, entre los mismos panelistas (con cierta excepción de Constanza Stipici), la gente en la calle y hasta ciertos personajes públicos que se la han ido en contra. ¿Porque no se ponen a analizar mejor el populismo asqueroso de Ricardo Solari (alias Mafalda) o la poca convicción de Ximena Rincón?, ¿Es razonable dar más asidero a la utopía que cargan en las mentes estos personajes en lugar de las verdades que dice Melnick?.
Si soy de los pocos que da crédito a Melnick no pienso que este mal, es que decididamente nunca me tragué las quimeras del político chilensis común y corriente. Todos los panelistas de Manos Libres son lideres de opinión y con tremendos respaldos tras de si que son sus propias trayectorias en la política nacional, sin embargo la mayoría dilapida populismo en sus comentarios demagógicos y cínicos que ni ellos mismos se creen. Melnick no es así y por eso más de la mitad de los chilenos lo odia, aunque lamentablemente el tipo también ha sumado a su mala fama algunos desafortunados comentarios y condoros varios.
jueves, 4 de diciembre de 2008
El mercado es anterior al Estado
Es común tildar de capitalistas a quienes exaltan las virtudes del mercado. Pues bien, yo digo que quien esté en contra del mismo, o es un ignorante o desconoce una de las principales leyes en que se fundan las relaciones humanas y que históricamente ha forzado la convivencia de distintos pueblos, llamados en principio a ser enemigos. Con esto último afirmo que el mercado es en esencia pacífico y del Estado, lamentablemente, no siempre podemos decir lo mismo.

domingo, 9 de noviembre de 2008
¿Está descartada la teoría del chorreo?
La teoría del chorreo, símil y corolario de la mano invisible de Adam Smith, divide al mundo casi desde que su publicación en "La Riqueza de las Naciones" de 1767, en ella se exponen los básicos preceptos liberales en el campo de la economía y aunque estoy lejos de ser un diestro en estas áreas y me siento hasta un poco charlatán tomando el tema, es indudable mi fascinación por el mismo, claro que como el más común de los mortales; no lo veo más allá de un cuasi utópico ideal, mucho más ameno a economías y sociedades avanzadas del primer mundo que tienen extremadamente profundizados los criterios de propiedad privada, diferenciación de desempeños, cooperación y potencial movilidad entre los estatus sociales, algo que no ocurre por ejemplo en Latinoamérica.
Sostiene la teoría del chorreo que la prosperidad económica de los individuos, de un conglomerado de ellos o de las organizaciones empresariales, se traduce luego en un beneficio social que literalmente llega de chorreo a raíz del éxito de terceras personas y sin ser necesariamente premeditado. En cierta manera el individuo en términos de una economía liberal, clásica y no intervenida por el Estado (como lo proponía Smith) tiene total libertad para dar impulso a sus ganas (ambiciones) e ideas y de conseguir logros personales. Junto a disfrutar de ellos puede potencialmente dar alcance a otras personas ya sea ofreciéndoles trabajo o quizás erigiendo alguna herramienta u objeto a merced social, como puede ser la construcción de un hospital, un condominio, un edificio de departamentos o un casino de divertimento público, etcétera.
Interesante es la visión de Ayn Rand al respecto, quien ve con cierto ojo crítico este beneficio social en base a logros individuales e inmortaliza al respecto la célebre frase "El ego del hombre es el manantial del progreso humano". Nada más sugerente que su novela El Manantial, cuyo protagonista Howard Roark, un arquitecto idealista, diestro y muy individualista es la propia encarnación de la mano invisible, aunque revelándose contra el aprovechamiento de un grupo de constructores que pretende modificar y amoldar una de sus altas creaciones, lastimándole el ego y de paso poniendo a la sociedad (colectivizante y pro altruista) en su contra. Impar la defensa jurídica de Roark quien sostiene que no existe tal cosa como una mente colectiva, sino individual - a orden de las grandes ideas y logros de la humanidad y así mismo sentencia que "El interés del creador es conquistar la naturaleza y el interés del parásito es conquistar a los hombres".
A la luz de este tipo de reflexiones es indudable que la visión de Ayn Rand defiende la mano invisible, pero a la vez la critica, porque en general la gente común confunde la entrega de determinados individuos hacia sus propias ideas (que pueden traducirse en beneplácito del resto), con altruismo, una materia de santos o de individuos realmente poco convencionales.
Pero más allá de todos estos alcances éticos y del eterno conflicto hombre/colectivo, ¿Sería plausible en la práctica la teoría del chorreo?.- Definitivamente pienso que sí. Pongamos el caso de una industria en ciernes que necesita para funcionar de gran capital humano, esta industria es probablemente producto del logro de un emprendedor que exigiéndose así mismo y buscando su personal beneficio y máxima individual, logró de por sí otorgar un beneficio social, traducido en trabajo para una decena, quizás cientos o tal vez miles de personas. Si más industrias de este tipo surgen, habrán mayores puestos de trabajo (en el mejor de los casos pleno empleo) y cobrará más fuerza el criterio de especialización de la mano de obra. Así los trabajadores tendrán mayores incentivos para ser productivos si su empleador sabe como motivarlos en base a beneficios tales como bonos y probablemente las industrias del rubro comiencen a "pelearse" a los mejores trabajadores, en base a seductores aumentos de sueldo, mejores condiciones de trabajo o beneficios extra.
Todo lo anterior es un continuum, una evolución que en la práctica no se da tal como fue ejemplificado, ya que las economías son de corte keynesiano, existen rigideces en el mercado laboral a raíz de la participación estatal en estas materias, que en tanto se traducen en mayores desincentivos al brote de nuevas empresas o industrias, ya que la plena competitividad está descartada, no existe.
De esta forma, todo parece indicar que la teoría del chorreo es muy útil para alcanzar logros como el pleno empleo, lo que en definitiva es utópico porque el Estado siempre mantendrá cierta rigidez en el mercado laboral y así las empresas se verán enfrentadas siempre a restricciones en materias de sueldo (existencia de estándares mínimos), previsión y otras condiciones necesarias para el bienestar social de los trabajadores.
Sin embargo, es loable hacer funcional la teoría del chorreo en el campo laboral, para que los rubros empresariales sean competitivos y la oferta de trabajo no sólo aumente sino que además existan claros incentivos al trabajador por mejorar su eficiencia y así acreciente el valor agregado de su trabajo, con posibilidad de cambiar de empresa o hasta de rubro si su especialización no se lo impide, guiado por mejores remuneraciones, a la vez indexadas a una mayor productividad general de las empresas que haría que estas junto con aumentar sus ingresos aumentaran a igual ritmo los salarios nominales como también reales, toda vez que los sueldos crezcan más que la media de la inflación o el costo de la vida y también con el mejor escenario que estas empresas ofrezcan al trabajador en términos de previsión, condiciones de trabajo, imposiciones compensativas, salud, etcétera.
En definitiva la teoría del chorreo es estimable en los términos indicados (productividad, competencia por el trabajo y aumentos en el sueldo, mejor desempeño...) pero que baste por si sola es darle demasiado crédito a las teorías liberales clásicas. Se necesita irremisiblemente de un intervencionismo estatal y con este queda triangulada la relación: Estado-empresas-trabajadores, sin la cual se hace imposible entender la economía real, moderna, actual.- A estas alturas, difícil es no arrimarse al keynesianismo, aunque es indudable que un Estado muy omnipresente en esta relación, no será nunca la solución.






