martes, 31 de enero de 2012

Viaje Cósmico

"La vida no es más que un breve viaje por el eterno fluir de un mar incierto, el cuerpo la nave, la mente el timón y el corazón la brújula. Capitanea el alma.

Sólo soy un viajero de paso por este mundo, mi viaje será corto y debo ver y disfrutar cuanto pueda"


Anónimo árabe, siglo XIV

sábado, 28 de enero de 2012

CONCIENCIA


Conciencia es aquello que nos construye, inquiere la gnósis universal, nos timonea y edita nuestro mundo interno/externo
Conciencia es luz, alma máter, Dios.

Infelices y criminales son en general quienes silencian su conciencia, tal como el moralista o los religiosos dogmáticos, cuyo patrón conductual nos es de autofidelidad ni de harmonía con el Universo, sino una esclavitud o vasallaje intrínseco a las estructuras de dominación del hombre por el hombre.

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lunes, 9 de enero de 2012

The Self Made Man (El Hombre Auto Hecho)

No existe obra alguna en esta vida, que no haya sido edificada con base en la voluntad, la obstinación, la búsqueda de la belleza, del equilibrio y de la harmonía, la devota entrega, un plan trazado -y rigurosamente ejecutado- y el correcto manejo del tiempo y de las fuerzas destinadas a hacer realidad el sueño (organización).

Así mismo, Dios trazó el Universo bajo los principios de la matemática pura y hermética que no deja nada al azar (ni tiempo, ni dimensión, ni espacio), cada loma, cada llano, cada cristal de nieve, los mares, las especies, el hombre... consciente este último del principio universal, se hizo arquitecto, constructor y albañil de la gran obra humana (réplica imperfecta de la divina) para aprecio y usufructo de sus pares y como legado a su descendencia. A ella se sumaron operarios, compositores, artistas, diseñadores, escritores, entretenedores, alquimistas y científicos: toda la raza humana invitada a aportar su grano de arena... el Partenón, el Foro Romano, La Capilla Sixtina, los instrumentos del Luthier, la música de los juglares, la Mecánica Cuántica, la Teoría de la Relatividad... todo es un humano devenir, una oda, una interpretación que hace el hombre de lo divino.

Una vez descubres las herramientas con las cuales has de construírte a ti mismo, comienza tu aporte a la gran edificación humana. Tributo a Dios (Deísmo) y a la sociedad en su conjunto (sin distinciones de razas, credos, culturas, religión ni países) a quienes te debes primero: te iluminaron y desde tiempos inmemoriales develaron las técnicas y herramientas que tu mismo has de poner en manos de quienes te sucedan. Porque nada nace en el vacío, salvo la voluntad (Dios hecho verbo), el hombre auto-hecho es resultante de una voluntad de vida y construcción interna-externa sobre la estructura perfectible e inacabada del SER, síntesis de todo lo humano y lo divino.

domingo, 25 de diciembre de 2011

El Máximo Pontífice hizo un llamado a recuperar el verdadero sentido de la Navidad

Y yo me pregunto: ¿Cuándo recuperará usted y su bendita Iglesia el verdadero sentido del cristianismo? Si ni el máximo líder espiritual del mundo católico es capaz de escapar de la suntuosidad materialista, entónces ¿qué queda para el resto?.

Cínicos, prosaicos, lujuriosos, criminales y encima pedófilos. No es el mundo el que ha perdido de vista a Cristo, sino ustedes los que lo han sepultado.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Nacimiento simbólico

Esta noche, los cristianos del mundo (incluidos quienes no hemos atestiguado nuestra fe en el dogma clerical) celebramos el nacimiento del Cristo ("el ungido"), aquel ser gnóstico y libertario que tal Buda, Confucio, Platón o Muhammad, vino a liberarnos del espejismo esclavisante de un mundo material, fugaz y precario, señalándolos los caminos iluminados del humanismo, de la fraternidad y de la gnosis mística (conócete a ti mismo y conocerás al alma del universo y a su creador).

La gran ilusión óptica llamada mundo, no es muy distinta en la actualidad que la que solía ser hace 2011 años, la esclavitud psicológica y corpórea de entónces, ha sido reemplazada por la esclavitud material y financiera del presente. El vasallaje feudal de antaño, se transmutó en la dependencia al crédito, a la banca y a la quimérica idea del estatus social. Los grandes paradigmas de "modernidad" y "progreso" se desdicen con las alarmantes inequidades en el desarrollo, la creciente miseria e injusticias sociales y los estragos del imperialismo contemporáneo en el Tercer Mundo, no más suave por cierto que el ejercido hace miles de años por los romanos sobre las tierras de Judea.

En épocas pretéritas, milenarias culturas de toda la faz de la tierra, tenían costumbre de celebrar a estas alturas del año los solsticios, para plantar o cosechar las semillas simbólicas del nuevo año, dependiendo del hemisferio donde estuvieran emplazadas. La Iglesia Cristiana hizo coincidir el nacimiento de su Cristo dogmático con este fin/inicio del año y sus correspondientes celebraciones, pese a que el día y la hora del nacimiento del salvador cristiano, sigue siendo un misterio histórico. Por tanto lo que celebramos hoy, no es ciertamente el nacimiento de Cristo, sino el solsticio de invierno (Polo Norte) y de verano (Polo Sur), una fecha que invita a proyectar nuestros deseos hacia el año que viene y hacer recuentos de nuestros logros en el año que se va.

Al cierre de esta reflexión, quiero dejar en claro que no es mi interés escudriñar en los falseados antecedentes del Cristo dogmático de la Iglesia. Soy de los que piensa que el Cristo verdadero no fue Dios, ni mitad Dios, sino el más virtuoso de los seres humanos, un ser gnóstico, un profeta, que se transformó en el hombre universal e hizo del ascetismo (tal como Francisco de Asis) un camino hacia el encuentro del Supremo y la existencia trascendente del espíritu. El hombre que jamás condenó al prójimo, ni lanzó la piedra y luego escondió la mano, que jamás fue seducido por el lujo, ni hizo tampoco de él una cacería de brujas, tan sólo separó las aguas, aconsejándonos: "Dad al César lo que es del César..." y exhortó a liberarse del engaño materialista de todas las épocas: "No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan... porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón".

Aquel es Cristo, el verdadero Cristo, quien debe nacer simbólicamente en nuestras propias almas la Nochebuena del 24 de diciembre o un día cualquiera en nuestra evolución interna, para alcanzar en su ejemplo de libertad y desprendimiento, la plenitud espiritual, dando un espaldarazo definitivo a las injustificadas angustias de este mundo y prevaleciendo sobre tan lamentable vuelco de mercantilismo ramplón en el que han convertido la Navidad los poderes fácticos globales, así como también sobre la mitomanía estructural de un Iglesia que con suma facilidad convierte a seres gnósticos y libertos en seres sobrehumanos, moralistas o santos mojigatos, víctimas del fervor consumista de la iconoclastia.
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viernes, 18 de noviembre de 2011

Semblante del Gran Creador

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Según la
Sagrada Biblia: "Dios nos creó a su imágen y semejanza" y nosotros seres humanos estamos provistos de un accionar positivo (que construye y da vida) y otro negativo (que destruye y da muerte). El Universo todo está configurado bajo ese precepto, lo mismo nuestra voluntad que oscila entre ambos campos de acción.

Dios (el único e inmutable) se manifiesta abordando estas dos dimensiones antagónicas: positivo/negativo, reflejas a su vez en todo orden de dualidades (bien/mal, luz/oscuridad, vida/muerte, inacción/movimiento, conservación/cambio, paz/violencia, todo/nada),
pues si Dios se plasmara en sólo una de estas realidades (supongamos: pura luz y pura paz), nada testimoniaría la existencia de "las cosas" en el plano sensorial, dado que sólo reconcemos algo por sus cualidades distintivas.

Lo que llamamos mundo no es más que una ilusión físico-temporal de luz y oscuridad, y en medio de estas dos dimensiones Dios nos ha manifestado -en el curso de todo el andar humano- el imperativo de la virtud que debe comandar nuestras acciones, para no caer presos en el engaño material y sutilerías profanas, alcanzando en cambio la más alta espiritualidad y la paz mental o conciencial en todos los planos de nuestra existencia. Dicha virtud consiste en ser equilibrados, reconociendo de facto que no somos completamente buenos ni malos, pero que al menos debemos ser justos, para no mancillar a partir de nuestros actos (y mucho menos intereses egoístas), la existencia de los demás.

El hombre que busca a Dios, debe asumirse pequeño, débil, corrupto, pero perfectible. Todo camino hacia la perfección individual (por cierto, jamás conseguida del todo) debe apuntar al equilibrio, al encuentro de nuestro justo medio aristotélico. Es evidente que hasta existen animales mucho más equilibrados que algunos hombres: el perro por lo general no ataca sino se siente amenzado o el león sólo caza y da muerte para saciar su hambre y sobrevivir, en cambio ¿Cuántos de nuestra especie matan por mero deporte, justifican masacres que podrían ser resueltas fácilmente por la vía diplomática, imponen el amor propio a los sentimientos y esperanzas de los demás o guardan silencio ante las injusticias sociales?. Muchos de ellos hablan de Dios pero sin conocerlo, invocan al Dios judeo-cristiano con cínica culposidad, dado que hace tiempo perdieron el equilibrio espiritual, sus mentes y almas están podridas y aquello por lo que ruegan poco tiene que ver con el espíritu o la integridad, sino con el salir del paso de las trampas temporales en las que han caído, víctimas de su propio ego y ambición enferma.

Dios (el único), reside en todos nosotros y su voz se manifiesta en nuestros corazones, a medida que rompemos con el engaño y seducción del materialismo, del egoísmo y del individualismo exacerbado. Nuestro alma es su templo y conforme la desarrollamos, más intensa, dichosa y afin a la verdad será nuestra existencia. El único riesgo es romper el equilibrio.


"Traigo en una mano la rama de olivo y en la otra el arma de los que luchan por la libertad, no permitan que deje caer el olivo"


(Yasir Arafat)

jueves, 20 de octubre de 2011

GADAFI HA MUERTO. Permítanme dudarlo

Con la agudeza característica de los eruditos en Política Internacional, la semana recién pasada -en una magistral clase dictada en la Universidad de Chile- el profesor trasandino: Ricardo Elía sentenció lo que no es más que una gran verdad respecto a la relación del Imperialismo (en otros tiempos británico y actualmente norteamericano) con los tiranos del Tercer Mundo y particularmente de Oriente Medio, ellos dirían lo siguiente: "Nosotros los creamos, nosotros los elimamos" y cuanto más óptimo si dichos esperpentos son megalomaníacos, porque qué mejor subterfugio que ese para invadir los países, abanderizados en una falsa voluntad democratizadora, que dicho sea de paso nunca se consolida.

Bueno, sólo basta con revisar la historia más reciente para darle la razón a tan avezado catedrático:
  • Saddam Husein [Irak] (1937-2006): Aliado del régimen norteamericano en los años '80 (particularmente en la guerra con Irán de aquella década). Dos décadas más tarde, Estados Unidos lo sentenció a pena capital bajo los cargos de genocidio, violación a los derechos humanos y producción de armas de destrucción masiva (más tarde se comprobaría la no veracidad de este cargo, utilizado como escusa para invadir el país árabe).
  • Osama Bin Laden [Arabia Saudita] (1957-2011): Aliado del régimen norteamericano en la resistencia afgana contra la Unión Soviética en los años '80. Dos décadas más tarde, Estados Unidos dictó orden de capura internacional, bajo los cargos de liderazgo de la -supuestamente existente- red terrorista Al Qaeda, autoría intelectual en múltiples atentados a embajadas americanas durante los años '90 y el ataque a las Torres Gemelas del año 2001.
De más está decir que ni Irak ni Afganistán habían conocido épocas de mayor inestabilidad política y social que la actual (¿dónde está la bendita democracia que preconizaron hace ya casi una década?). La invasión norteamericana y la penetración de fuerzas de la ONU, han sido simplemente nefastas y continuarán siéndolo mientras persistan los intereses imperialistas en la región. ¿Qué se espera para Libia?. "Liberación y democracia" aseguró con su ya característica y patética verborrea el cínico de Obama.